Provincia de Buenos Aires
Fallo revocado: El hijo de Pappo deberá ir a prisión por violencia de género
La Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires confirmó la condena de 3 años y 8 meses de prisión para Luciano Napolitano, hijo del guitarrista célebre.
19 Noviembre de 2025 - 20:56
La Justicia de la Provincia de Buenos Aires dictó un fallo contundente con perspectiva de género en el caso de Luciano Napolitano, hijo del recordado guitarrista Norberto "Pappo" Napolitano. La Suprema Corte Provincial revocó la absolución inicial y dejó firme la condena de 3 años y 8 meses de prisión contra Napolitano por los delitos de violencia de género, lesiones, amenazas y privación ilegal de la libertad.
La noticia fue confirmada por el abogado de la víctima, Mariel Oleiro, quien destacó la importancia del fallo.
El fallo y el triunfo de la perspectiva de género
El máximo tribunal bonaerense actuó tras un recurso interpuesto por el particular damnificado y la Fiscalía. La decisión de la Corte se centró en la incorrecta aplicación de la ley por parte de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro, que inicialmente había absuelto a Napolitano a pesar de un juicio abreviado.
La Suprema Corte sostuvo que la sentencia absolutoria había incurrido en arbitrariedad y fragmentación probatoria, al omitir evidencia crucial como mensajes, testimonios, informes técnicos y pericias.
El Error Corregido: El tribunal marcó con claridad que la Cámara había aplicado criterios alejados de la perspectiva de género, un estándar de juzgamiento que debe ser prioritario en estos casos.
"Un acto de reparación": la palabra de la víctima
Gonzalo Pedro Escaray, abogado de Mariel Oleiro, celebró el fallo y el mensaje que envía a la sociedad y al sistema judicial.
"Este fallo confirma lo que sostenemos desde el primer día, Mariel dijo la verdad, sufrió violencia y la Justicia finalmente la escuchó", sostuvo el letrado, desestimando los intentos de la defensa de desacreditar a la víctima.
Según Escaray, Mariel Oleiro "soportó años de agresiones y un enorme desgaste emocional para llegar hasta acá". La confirmación de la condena, aseguró, es un acto de reparación y un mensaje claro: "la violencia de género no admite relativizaciones y la voz de las víctimas debe ser escuchada y respetada".