Emprendedores que se reinventaron por la pandemia

La dueña de una guardería y un mago que realiza shows tuvieron que adaptarse y hacer cambios para poder seguir trabajando, pero no todas las actividades tuvieron la misma posibilidad

Por Noelia Castro Bonamico

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La aplastante realidad de la pandemia de coronavirus, con sus estrepitosas consecuencias económicas, llevó a muchos negocios a cerrar o, en el mejor de los casos, a replantearse su estructura. Lo mismo sucedió con los emprendedores y personas encargadas de realizar eventos que estuvieron meses sin poder trabajar.

Los datos del 2020 no fueron alentadores, ya que fue casi nulo el ingreso de dinero, por lo que debieron encontrar la manera de adaptarse a la crisis haciendo cambios en su forma de trabajar y prestar sus servicios.

Los desayunos salvadores

Cecilia es la dueña de una guardería ubicada en Guaymallén, y le contó a El Ciudadano que al tener que cerrar sus puertas en marzo del año pasado, perdió a muchos de sus alumnos, ya que los padres continuaron abonando la cuota los primeros meses, pero después muchos dejaron de hacerlo.

Para no cerrar de forma definitiva comencé a vender desayunos y picadas a domicilio”, indicó, y agregó que “muchos padres ayudaron en la difusión compartiendo entre sus contactos, y como hacíamos envíos a domicilio era una gran ventaja”.

“De esa forma podía generar ingresos para pagarle el sueldo a las 'seños' que trabajan en mi jardín y para pagar los impuestos”, reconoció.

“Arranqué en junio, con el Día del Padre y los días del Maestro y de la Madre fueron los de mayores ventas. El 2020 fue el año de los desayunos a domicilio y nuestra salvación”, consideró.

Con respecto a los protocolos que debe tener en cuenta, Cecilia indicó: “Desde mediados de noviembre pudimos retomar algunas de nuestras actividades, adaptamos el jardín y realizamos trabajos de recreación” cerró.

Por arte de magia

El Mago Zimurk realiza sus shows familiares, como suele ser el caso de bautismos, comuniones, cumpleaños o fiestas familiares, eventos en los que hay tanto público adulto como niños. Entonces combina un espectáculo de adultos con números infantiles.

De esta manera se genera un entretenimiento que está dirigido a los dos grupos por igual. Es un espectáculo de magia y humor, donde las distintas ilusiones se mezclan con la participación constante del público generando situaciones muy divertidas. Esa interacción siempre es del lado de la complicidad y jamás ridiculizando ni haciendo pasar un mal momento a nadie.

“Nuestro último show fue un día antes que se declarara la cuarentena, y pensamos que iba a durar 15 días, pero no fue así”, contó el artista, y agregó: “Mi pareja es profesora de danzas, por lo que ella tampoco pudo trabajar; eso fue duro para nosotros”.

Los dos primeros meses realicé espectáculos gratuitos por diferentes plataformas de forma virtual, para acercarles una propuesta de magia que pudiera entretener a la gente en un momento tan difícil y de tanta incertidumbre”, comentó después.

“Eso me ayudó a conocer el mundo virtual, y con las nuevas tecnologías pude dictar clases para Italia y España, en un círculo de magos de entre 70 y 80 integrantes. Ese fue mi único ingreso hasta que fueron liberando las actividades”, dijo Zimurk.

“Con el paso de los meses muchos artistas viramos a realizar show con entradas pagas de forma virtual. Si bien no suple a lo cotidiano, nos ayudó. Mis espectáculos fueron muchos para el exterior porque el argentino no tiene esa costumbre de abonar para ver un evento desde alguna plataforma”, consideró.

El mago rescató que durante los meses de confinamiento total “desde el Ministerio de Cultura de la Nación, se pusieron a disposición para que no se cerrara nuestro espacio de arte, el que compartimos con mi pareja. Ellos nos ayudaron para costear los impuestos que son fijos e imposible de sortearlos”, indicó además.

Zimurk dijo también que por el parate aprovechó “para terminar unos juegos de magia que se pudieron comercializar en el exterior, pero muchos magos que trabajan exclusivamente de los eventos familiares realmente lo pasaron muy mal”.

“Poco a poco con todos los cuidados y protocolos se pueden realizar shows, eso ayuda. Ojalá que no volvamos a tener un año como el que pasó ya que mucha gente la pasó muy mal”, cerró el entrevistado.

Una esperanza en marcha

Pero no todas las actividades pudieron reinventarse o desarrollarse con alguna relativa normalidad. Uno de esos casos fue el de CorAndes, encuentro coral nacional e Internacional que busca generar una concurrencia de directores, coreutas y familias que valoran el crecimiento cultural y humano a través de la música, y específicamente de la actividad coral.

“Hubo conciertos virtuales presentando el formato de cantar con cuadraditos o proyectando conciertos hechos en otras oportunidades, pero no pudimos adaptarlo”, explicó a El Ciudadano Alejandra Pugliese, una de las organizadoras del encuentro.

Y agregó que “es un evento que año a año viene creciendo, y la del 2020 era la octava edición. Esperamos que podamos realizarla este año, ya que engrandece a la provincia con la presencia de reconocidos coros, no solo nacionales sino también internacionales “.

Luego de mucho pedir, de presentar notas, se aprobó el protocolo y arrancamos con los ensayos de forma presencial”, finalizó Pugliese.