El crédito accesible puede ser la clave para el sueño de la casa propia
En el programa Círculo Político, Federico González Rouco esbozó como se presenta la financiación habitacional actual, como acrecentar el espectro de beneficiados y el rol del Estado.
Federico González Rouco, economista y especialista en el mercado inmobiliario. Autor de libros como "El sueño de la casa propia", conversó con Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 horas por FM 91.7,Ciudadano.news y Twitch de Ciudadanonews), dando un claro panorama del acceso al crédito hipotecario y las perspectivas actuales de la casa propia, sumado a la visión de desvinculación estatal.
-¿Se está desinflando el crédito hipotecario?
"No se está desinflando; enero es el último dato que sabemos y es algo bueno, hubo alrededor de 200 millones de dólares desembolsados en crédito hipotecario, un poco menos que diciembre. También, enero tiene una estacionalidad, pero es similar a lo que fue octubre-noviembre así que ha sido un muy buen mes".
Federico González Rouco, especialista en el mercado inmobiliario.
"Lo que sí pasó el último trimestre del año pasado, a partir de octubre, es que las tasas de interés de los créditos empezaron a subir, y de una tasa promedio del 5 y pico por cientopasó a un 7% en los bancos de mayor alcance y con impacto en los bancos locales que tienen sus propias condiciones. El efecto de eso todavía no lo vimos, lo vamos a empezar a notar tras el trimestre enero- marzo, porque los créditos demoran unos 40 o 60 días. Creo va a desacelerar los créditos, porque se vuelven más caros, y hace que sea más difícil acceder al crédito, dado que hace falta más dinero, así que ahí puede haber un punto de alerta, pero todavía la demanda sigue muy firme", comentó el economista.
"El desafío hoy está más del lado de los bancos y no de la gente. Los bancos tienen que ver cómo conseguir financiamiento para poder prestar plata. En los últimos días, salieron unas medidas del Gobierno que busca facilitar esto, pero es un proceso muy largo y va de la mano de la estabilización y la apertura del mercado de capitales, como la salida del cepo".
-Hay muchos especialistas que pronostican la suba de la vivienda ¿Eso asusta o inquieta?
"Asusta... Depende a quién. Creo que el que contempla hoy, a mediano plazo, sacar un crédito, comprar un departamento o construir, creo que sí. Los inmuebles, en algún momento, van a empezar a subir. En 2024, subieron mucho menos de lo que se esperaba y, este año, casi todos los determinantes mayores de valor del metro cuadrado, el cual, a muy grandes rasgos, podría ser el costo de construcción como para pensar el valor, la capacidad de compra que es en dólares, la capacidad de tasa de financiamiento, todo eso está mejor que hace unos años".
"El costo de construcción casi que se duplicó el año pasado y el valor del metro cuadrado casi no se movió; entonces estamos en un momento en que el metro cuadrado, sí se sostiene el crédito, tiene margen para subir. La duda, no está tanto en sí el metro cuadrado va a subir, sino en si hay demanda para convalidar eso", explicó González Rouco.
-Las personas que necesitan tomar crédito inmobiliario son las que no tienen casa propia. Si nos comparamos con el salario mínimo chileno ¿Quiénes están en condiciones de tomar crédito para poder adquirir su vivienda?
"En Chile, el crédito hipotecario representa el 30% de la economía, o sea, es el equivalente al 30% del PBI, en Argentina es el 0,1%. Hablamos de dos realidades totalmente diferentes. Nuestro país tiene una economía todavía muy informal, con salarios bajos en relación con el valor de las viviendas y el universo asalariado privado y público son unos 9 millones de personas que es menos de la mitad de todo el mercado laboral. Estamos hablando de personas que tienen ingresos registrados, que tienen que estar por encima de 2 millones de pesos o un millón y medio en el lugar más barato del país y más de 3 millones en Buenos Aires. El crédito hipotecario todavía es muy inaccesible para la gran mayoría de la población argentina. Sin embargo, ahora, estamos hablando de crédito hipotecario, porque después de mucho tiempo volvió a ser un tema de conversación".
"El 2023 fue el peor año de la historia en términos de crédito hipotecario. En 2024 solo se dieron 11 mil créditos hipotecarios. Es un mercado muy chico que tiene un potencial infinito y, pese a eso, creció mucho. Veníamos de menos de mil créditos en 2023, partiendo de la nada lamentablemente".
-¿Es importante la deuda de la casa propia para el argentino?
"Sí, es uno de los principales temas y, generacionalmente, va a ser cada vez más complicado. Argentina, a grandes rasgos, tiene 40% de los hogares con algún tipo de déficit habitacional y, a su vez, 4 de cada 10 personas, entre 25 y 35 años, vive con sus padres o sus abuelos. Por donde se mire, hay un problema habitacional muy grave", sentenció el economista.
-El retiro del Estado de la construcción de viviendas, en consonancia con el retiro de la obra pública ¿Cómo puede afectar el mercado cuando se retira un oferente tan grande?
"Hace años que el Estado es casi irrelevante en el mercado, no construye viviendas, tarda muchos años en construir y lo hace de una manera muy cara e insuficiente, a ritmo muy lento. Cuando uno ve el FONAVI, que es el principal programa de viviendas de los últimos 50 años, en las últimas cinco décadas se construyó un millón y medio de viviendas, parece mucho el número, pero es un millón y medio en 50 años, y si uno analiza cuanto es por año, es la nada misma. Después, con el tema de las urbanizaciones es otro tema; eso no es construir viviendas, sino urbanizar una superficie", dijo el entrevistado.
"En términos de construir viviendas, el Estado hace rato que no lo hace, al menos no de manera relevante".
"Cuando se habla del Estado constructor, que da viviendas; cualquier noticia, en general, es 'el Estado o tal funcionario entregó 14 viviendas en una localidad, siempre se habla de 10 o 14 viviendas'. El mercado habitacional no puede depender de un Estado que entregue 10 viviendas, es más anécdota que otra cosa. Así que no veo una preocupación por ese lado".
"Sí creo, y hablando de la disolución de la secretaria de vivienda, que hay un problema ahí, en referencia al Estado dejando de tener una óptica habitacional dentro de la óptica pública. Eso no implica que el Estado tenga que construir viviendas, hay muchas otras maneras de hacer política de vivienda que no incluye la construcción. Sí es preocupante la pérdida de interés como cuestión pública", culminó Federico González Rouco.
Producción Periodística: Martín Gastañaga y Daniel Gallardo.