Con la inflación en baja, cuál es el valor real del dólar y qué desafíos impone
En el mes con menor registro inflacionario en años, el presunto atraso cambiario es tema de cruce entre especialistas, aunque nadie explica cuál es el valor de equilibrio
En el día en que se conoció la inflación de enero, que resultó la más baja de la gestión Milei con 2,2%, qué puede esperarse para los próximos meses, mientras muchos economistas sostienen que el valor de la moneda norteamericana está atrasado y siembran rumores de posible devaluación.
Eugenio Marí, economista jefe en la Fundación Libertad y Progreso, comenzó analizando el tema y manifestó: "2,3% es el número que adelantó Caputo, que es lo que deben estar relevando en el Ministerio de Economía, veremos si efectivamente luego el relevamiento del Indec coincide. Nosotros de Libertad y Progreso tenemos un número un poco más abajo en torno al 2% pero lo que está claro es que va a ser un número sustancialmente menor al de diciembre de 2,7%, y que claramente no vamos a estar acercándonos a inflación de dos dígitos, con lo cual, el gobierno va a poder anotarse una cucarda más, como es ir bajando la inflación", y remarcó: "teniendo en cuenta que hacia adelante también se tomaron medidas para seguir perforando estos pisos del 2%, como fue la baja del crawling peg al 1%, baja de tasa de política monetaria, y obviamente, todo lo que es el acuerdo del FMI, esto ayuda a empezar a dar certidumbre".
La inflación presentó la particularidad, durante estos meses, de que los bienes estén subiendo menos y el índice es liderado por los servicios, pero la tendencia parece revertirse, y esto fue explicado en la charla con Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 horas por FM 91.7, Ciudadano.News y Twitch Ciudadano): "Es parcialmente así, porque dentro de los bienes, en particular alimentos y bebidas, la que tuvo suba fue la carne, que venía de varios meses de estabilidad de los precios y en enero se despertó y empezó a recuperar parte del terreno.
Como la carne tiene un peso muy importante dentro de la canasta del Indec, tiene un impacto, pero eso no significa que todos los bienes estén acelerándose, sino que estamos detectando algunos casos. En principio estamos apostando que se va a estabilizar a medida que se normalice la oferta de mercado Liniers, con lo cual este efecto en los próximos meses debería desaparecer".
"Respecto del tema de inflación en Argentina se mide por región, y cada región tiene una ponderación levemente diferente en lo que es la canasta de consumo, por ejemplo en CABA la canasta de consumo tiene mucho mas servicios de lo que puede ser en la región patagónica, o cuyo, eso va reflejando que los patrones de consumo son distintos, por ejemplo cuando uno ve el IPC de CABA se encuentra con que incluye el boleto de subterráneo, eso solo ocurre en CABA. Empiezan a haber distintos patrones de consumo que dan inflaciones diferentes y también hay regiones donde los alimentos tienen un peso todavía más superlativo, por ejemplo en el noreste argentino", amplió sobre el tema.
El tema de discusión entre economistas y gobierno, que ha generado cruces muy fuertes, es si hay o no atraso cambiario. "La realidad es que en estas circunstancias, con controles de cambios, es imposible saberlo, pero tenemos algunos indicios de si el dólar oficial está cerca de su valor de equilibrio o no. Entonces, empecemos a ver esos indicios. Por un lado, tenemos el tipo de cambio paralelo, los financieros, el dólar blue, están en una brecha con el oficial de cerca del 10%. Con lo cual, no es una brecha demasiado significativa. Además, tenemos que el Banco Central no está vendiendo dólares en todas las formas, sino que está comprando dólares, o sea, está acumulando divisas. Y del otro lado, tenemos un tesoro que no está con déficit fiscal, no está generando un carry trade permanente, poniendo tasas altas para poder absorver pesos, sino que está con superávit fiscal, entonces está devolviendo recursos al sector privado".
Estas tres cosas, a mí me dan a entender que si hay atraso cambiario, no es significativo. Entonces, realmente, nosotros no estamos proyectando un tipo de cambio libre, de unificación cambiaria y que es muy diferente a lo que estamos viendo hoy", explicó el economista.
"También lo que ha pasado es que, debido a la crisis permanente que tuvo Argentina entre 2018 y 2023, la realidad es que el tipo de cambio, el peso argentino estaba depreciado y los argentinos no queríamos el peso, la inflación era cada vez más y nuestra moneda estaba totalmente depreciada", recordó, marcando: "ahora viene un gobierno que dice vamos a achicar las cuentas públicas, bajar la inflación, hacer reservas para mejorar la productividad y todo eso ayuda a que el peso se aprecie pero tenemos que ver la dinámica de fondo, qué empuja ese proceso y si es medible o no. Uno ve que el superávit fiscal parece sostenido; uno ve la situación del Banco Central y parece que va a mejorar; ve la situación de las cuentas externas y ve un furioso superávit comercial, que encima se estima que va a crecer en los próximos años".
Las exportaciones no dependen del tipo de cambio, sostuvo el economista
"Para finales de año proyectamos que la Argentina ya va a estar sin cepo cambiario y el tipo de cambio único va a estar en torno a los 1.250 pesos por dólar, lo cual no es una gran diferencia respecto a lo que vemos hoy. No estamos viendo un avance muy preocupante en este aspecto", remarcó.
El pedido de un dólar más alto, según la ortodoxia, serviría para potenciar las exportaciones, cosa que Marí desmintió, explicando: "Lo que les diría para los que piden un tipo de cambio alto, para que eso ayude a las exportaciones, es que vean las estadísticas, que vean los datos. La realidad es que Argentina nunca tuvo un dólar tan alto como luego de la crisis de 2002. Y sin embargo, cuando vos ves las exportaciones argentinas entre 2002 y 2008, si vas a la crisis internacional, y limpias el efecto precio, si sacamos encima el hecho de que la soja pasó de 80 a 300 dólares, el volumen de exportaciones argentinas prácticamente no cambió. O sea, tuvimos un dólar recontra alto, tuvimos precios internacionales altísimos y las exportaciones argentinas muchos no crecieron. En cambio, si ves el período 1992-1998, en Argentina las exportaciones casi se triplicaron en volumen, sin efecto precio, con un dólar que en relación al dólar de 2002-2008 era muchísimo más bajo. Entonces, evidentemente la cuestión de las exportaciones no es una cuestión cambiaria, es una cuestión de productividad, de competitividad. Y si nosotros tenemos una economía estable, donde se establecen reglas de juego que incentivan la inversión, las mejora de la competitividad, nos va a ir bien, vamos a exportar cada vez más".
Acuerdo con el fondo
"Respecto al acuerdo con el Fondo, todavía no hay información oficial, pero sería raro que no haya un acuerdo con el Fondo y que no sea un acuerdo razonable, en términos que el Fondo apoye con desembolsos al gobierno argentino", estimó Marí, y añadió: "Recordemos que hablamos del mismo Fondo Monetario que estuvo 4 años dando vueltas con Guzmán, Massa y Alberto Fernández, que incumplían todas las metas habidas por haber y ahora de repente viene un gobierno que tiene superávit fiscal, que baja la inflación, como que está cumpliendo con lo que hay que hacer, con lo cual si el Fondo le empieza a hacer la vida difícil a esta administración sería un poco paradójico".