Psicología

Dormir con la luz encendida: lo que la ciencia revela sobre sus efectos

Hay que buscar regular correctamente el ciclo circadiano. La producción de melatonina contribuye a un mejor bienestar físico y mental.

Por Ciudadano.News

Imagen ilustrativa. — -

Dormir con la luz encendida es una práctica común de muchas personas, pero la ciencia demuestra que esta costumbre puede tener efectos negativos en la salud y la calidad del sueño. 

La Psicología y la cronobiología detallan los mecanismos detrás de este hábito, explicando cómo influye en nuestro cuerpo y por qué es importante evitarlo para garantizar un descanso reparador.

¿Es malo dormir con la luz prendida?

Los expertos en salud del sueño coinciden en que dormir con la luz encendida altera el sistema circadiano, que es responsable de regular los ciclos de sueño y vigilia. 

María José Martínez Madrid, coordinadora del grupo de trabajo de Cronobiología de la Sociedad Española del Sueño (SES), explica que la luz interrumpe la producción de melatonina, la hormona clave para conciliar el sueño. 

Sin suficiente melatonina, el sueño se vuelve más superficial y fragmentado, dificultando la capacidad de descansar profundamente y causando posibles despertares durante la noche.

Dormir con la luz prendida, ¿engorda?

Aunque no hay una relación directa entre dormir con la luz encendida y el aumento de peso, algunos estudios sugieren que la alteración del ciclo circadiano puede influir en el metabolismo. 

La falta de un sueño reparador puede alterar el equilibrio hormonal y afectar la regulación del apetito. Esto, a su vez, podría generar un aumento en los antojos o en el consumo de alimentos, lo que podría llevar a un incremento de peso. Sin embargo, esta relación aún está siendo investigada por los científicos.

¿Es bueno dormir con la luz encendida?

En términos generales, no es recomendable dormir con la luz encendida. Aunque algunas personas pueden sentirse más cómodas con una luz tenue durante la noche, esta interferencia en el ciclo natural del sueño puede afectar negativamente la calidad del descanso.

Incluso pequeñas fuentes de luz, pueden ser suficientes para alterar la producción de melatonina y reducir la profundidad del sueño. Por lo tanto, se sugiere mantener la habitación completamente oscura para favorecer un descanso saludable.

La luz afecta al sueño de varias maneras. Al interrumpir la producción de melatonina, incluso en dosis bajas, la luz puede provocar un sueño más ligero y menos reparador. 

Además, si se enciende la luz durante solo unos minutos, la melatonina se elimina por completo del cuerpo, lo que dificulta la capacidad de volver a conciliar el sueño. 

La luz que se filtra a través de los párpados, incluso con los ojos cerrados, también puede reducir la cantidad de melatonina en el cuerpo, lo que contribuye a un descanso de peor calidad.

Para garantizar un descanso reparador, es fundamental mantener un ambiente oscuro durante la noche y evitar la exposición a fuentes de luz, incluso si son tenues. Esto ayudará a regular correctamente el ciclo circadiano, promoverá una producción saludable de melatonina y contribuirá a un mejor bienestar físico y mental.