Cada 3 de julio se celebra en Argentina el Día del Locutor, una fecha que rinde homenaje al nacimiento de la organización que dio origen a la profesionalización de la locución en el país: la Sociedad Argentina de Locutores (SAL).
El origen de esta conmemoración se remonta a 1943, cuando un grupo de 21 profesionales de la radiodifusión se reunió en la redacción de la revista Antena, en la ciudad de Buenos Aires, con el propósito de formar una entidad que los representara gremialmente y defendiera sus derechos laborales.
Entre los fundadores se encontraban nombres relevantes de la época como Jorge Homar Del Río, Pedro del Olmo y Roberto Galán. Este acto fundacional se consolidó institucionalmente en 1950, durante el Primer Congreso Nacional de Locutores, donde se estableció formalmente el 3 de julio como Día Nacional del Locutor en reconocimiento a ese primer paso histórico.
La elección de esta fecha no responde a un evento religioso ni a una figura simbólica, sino a una necesidad concreta de organización profesional y a la búsqueda de condiciones laborales dignas para quienes prestaban su voz a los medios de comunicación. Desde entonces, la locución en Argentina ha evolucionado hacia un perfil técnico, versátil y altamente calificado.
Datos relevantes sobre la locución profesional en Argentina
- Institucionalización y formación: uno de los principales logros de la SAL fue impulsar la creación del Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER) en 1950. Este organismo marcó un hito en la historia de la locución al establecer criterios formativos rigurosos y estandarizados, convirtiéndose en un referente para toda América Latina.
- Diversificación del rol del locutor: a lo largo de las décadas, el trabajo del locutor se ha expandido más allá de la radio y la televisión. Hoy abarca múltiples formatos y plataformas, como podcasts, audiolibros, publicidades digitales, streaming en vivo y conducción de eventos, lo que requiere competencias narrativas, técnicas vocales, dominio de software y habilidades expresivas que van mucho más allá del simple manejo de la voz.
- Referentes históricos: la historia de la locución argentina está marcada por figuras que dejaron una huella profunda en la cultura popular, como Antonio Carrizo, Cacho Fontana, Héctor Larrea, Betty Elizalde y Juan Alberto Badía. Estas voces no solo se destacaron por su talento, sino también por haber creado un estilo propio y haber acompañado a generaciones de oyentes.
- Transformación digital: con la irrupción de las tecnologías de la información y la inteligencia artificial, el rol del locutor enfrenta nuevos desafíos. La autenticidad, la conexión emocional y la capacidad de interpretación siguen siendo atributos humanos fundamentales, incluso en un contexto de automatización creciente.
¿Existe un patrono de los locutores?
En Argentina no existe una figura religiosa reconocida oficialmente como patrono de los locutores. A diferencia de otros países, donde se invoca al Arcángel San Gabriel —considerado el mensajero por excelencia en la tradición cristiana— como protector simbólico de los profesionales de la comunicación, la celebración argentina tiene un origen exclusivamente institucional y laico.
Esto refleja una identidad gremial profundamente arraigada en la lucha por el reconocimiento profesional, el desarrollo formativo y la regulación ética del ejercicio de la locución.
La figura del locutor en nuestro país está asociada a la transmisión confiable de la información, al entretenimiento responsable y a la construcción de vínculos con la audiencia a través de la palabra.