El Interactivo

Bullying y ciberbullying: señales de alerta y estrategias para prevenirlo en la escuela

Cada vez se habla más de bullying y ciberbullying, pero aún persisten dudas sobre cómo reconocerlos, abordarlos y prevenirlos.

Por Fernando García

Ciberacoso y redes sociales: el nuevo escenario del bullying en adolescentes. — -

En el marco del Día Internacional contra el Acoso Escolar, la mediadora de la convivencia escolar y digital Mariana Savid (@psicopedagogamarianasavid) habló sobre la importancia de reconocer el bullying como una problemática social que excede a las aulas y que requiere la participación activa de adultos, docentes, familias y estudiantes para su prevención.

Savid explicó que el bullying es una forma de vincularse basada en el hostigamiento sostenido en el tiempo, donde suele haber una persona que lidera la agresión y un grupo que acompaña —de manera consciente o inconsciente— con su silencio. "Para que esto pase tiene que haber espectadores que sostengan ese pacto, a veces para pertenecer. Los chicos ocupan roles, pero no son malos. Aprenden. Y pueden dejar de hacer sufrir al otro si los adultos los ayudamos a darse cuenta", señaló.

La especialista remarcó que el bullying no define a la persona, sino a la conducta: "Muchas veces quien hostiga ha sido hostigado. Se vuelve agresor para evitar que le vuelva a pasar. No es una persona mala, es un comportamiento que se puede modificar".

Ciberbullying: violencia que no se apaga

Savid advirtió que el acoso también se ha trasladado fuertemente al plano digital. "El ciberbullying es reflejo de la sociedad violenta en la que vivimos. Consumimos mensajes de odio a diario y los normalizamos. El problema es que en lo digital el hostigamiento no se detiene: la víctima no encuentra refugio y el agresor puede permanecer anónimo".

Lo que diferencia un conflicto aislado del bullying, aclaró, es la sistematicidad en el tiempo. "Una pelea es una discusión puntual. El bullying es sostenido, constante, reiterado".

Por qué el bullying no es una conducta natural y qué rol tenemos los adultos.

Hablar no alcanza: hay que actuar

Aunque reconoce que hoy existe más información, campañas y sensibilización sobre el tema, Savid sostiene que el desafío está en llevarlo a la práctica:

"Todos sabemos qué es y qué no es bullying. Lo que falta son estructuras visibles de actuación: saber qué hacer en una clase cuando aparecen situaciones de violencia. No mirar para otro lado".

Para ella, la clave está en la educación emocional desde la infancia. En adolescentes, propone devolver la pregunta para que puedan construir herramientas propias:
"¿Cómo pensás que se sintió el otro cuando dijiste eso? ¿Qué podríamos hacer ahora? Ellos muchas veces resuelven mejor que uno si los guiamos".

Sin embargo, aclara que en casos de bullying o ciberbullying, no se trata de dejar al adolescente solo: "Ante el hostigamiento sostenido hay que pedir ayuda. Siempre."

Escuela y familia: una alianza necesaria

La mediadora subraya que la escuela y la familia deben trabajar juntas, especialmente en tiempos donde la tecnología atraviesa todos los vínculos.

"Depositamos muchas horas a nuestros hijos en la escuela y después vamos a la reunión como si fuera una batalla. Necesitamos una alianza. La convivencia escolar no puede ser algo secundario. Si se desautorizan las instituciones, si no hay acuerdos, ¿qué esperamos que ocurra en la convivencia entre estudiantes?"

Savid también advierte que se le exige cada vez más a las escuelas: desde la prevención del ciberacoso hasta la orientación frente a apuestas online o grooming. "Es un desafío enorme. El trabajo es en equipo, si no, es imposible".