Después de 30 años, la ONG 'Luchemos por la Vida' lo logró

María Cristina Isoba directora de Investigación y Educación Vial de la asociación civil habló en Ciudadano News sobre lo que significa la aprobación de la ley

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Con 48 votos a favor y 9 en contra, el Senado nacional le dio sanción definitiva a la modificación a la Ley de Tránsito que establece alcohol cero al volante en rutas nacionales con la posibilidad que las provincias que aún no prohíben esta situación lo hagan. Fue una batalla ganada que fue encabezada por familiares y victimas de accidentes de tránsito provocados por el consumo de alcohol.

María Cristina Isoba es directora de Investigación y Educación Vial de la asociación civil Luchemos por la Vida. Fue entrevistada en el programa Metaverso de Ciudadano.News y allí compartió su alegría por haber logrado la sanción de la ley. 

“El alcohol al volante es una problemática muy importante relacionada con la inseguridad vial que vivimos y con la mortalidad en el tránsito. Si bien teníamos ya una buena legislación nacional que establecía cero alcohol para los conductores profesionales, 0,2% para motociclista y 0,5% para los demás, esto de alguna manera unifica los criterios y posibilita que haya más gente que deje de tomar alcohol cuando conduce, una demanda que Luchemos por la Vida viene realizando desde hace 30 años”, comentó.

- ¿Qué significa para Luchemos por la Vida este paso?

La aprobación de la ley es un paso pero hay muchos más por transitar para que realmente esto genere una reducción de los muertos y heridos en el tránsito. Por el momento esta ley alcanza a las rutas nacionales pero cada provincia debe adherir a la ley nacional para que se ponga en práctica, una vez eso se concrete entonces comenzará a regir en las provincias adheridas. Una vez que adhieran, el gran desafío es transformar la ley en hechos realizando controles de alcoholemia sistemáticos y generalizados en todo el país, algo que aún en las provincias que ya tienen alcohol cero es una asignatura pendiente; los controles son muy pocos e insuficientes.

-¿Por qué son tan escasos los controles?

Fundamentalmente por la falta de decisión política, hay que destinar un presupuesto, invertir dinero en alcoholímetros, en capacitación para la autoridad de aplicación de esta ley, y falta convicción de que realmente esto salva vidas y pese a que se ha aprobado, a veces lamentablemente estas cosas obedecen a cálculo político en pos de conseguir votos. Tenemos un estudio comparativo con respecto a cuántos controles de alcoholemia se hacen en países como Suecia donde tienen importantes sanciones para quien infringe la ley. En Suecia hay 125 controles cada mil habitantes, en Argentina, estimamos 14 cada mil habitantes”.

-¿Cuáles son las sanciones para quienes no cumplan con la ley de alcohol cero al volante en rutas nacionales? 

Esta es otra cosa que quedó pendiente porque además, a partir de esta legislación se imponen una graduación en la sanción. No puede ser la misma sanción para quien es detectado con 0,3% de alcohol porque tomó un par de copas y salió al volante que aquel que es detectado con 0,8% o 1% o 1,2% pero ese tema no se trató, era una posibilidad el ya tenerlo estipulado pero no se pusieron de acuerdo en la Comisión de Tránsito para avanzar sobre esa cuestión. Por el momento es cero alcohol y las sanciones serán las que ya existen, sanciones pecuniarias de dinero y aquellas provincias y ciudades donde legislaron otra cosa, por ejemplo, incluyen cursos de reeducación para los conductores que se les detecta más alcohol del permitido.