Hablemos de la famosa brecha salarial, económica, de género. Esa brecha que muchos parecen olvidar, pero que de manera por momentos silenciosa, sigue afectando a las mujeres en Argentina y el mundo. Aún peor en un contexto económico bastante revolucionado.
En entrevista con Acceso Directo de Ciudadano News (lunes a viernes a las 16), la economista y especialista en finanzas corporativas, Luciana Ércoli, abordó con claridad uno de los temas más urgentes en el ámbito económico: la brecha financiera de género. Esta desigualdad, según Ércoli, no solo se refleja en el acceso desigual al dinero, sino también en oportunidades laborales, liderazgo y capacidad de emprendimiento.
"La economía fue históricamente diseñada por y para varones. Las mujeres ingresaron más tarde al mundo financiero y aún enfrentan múltiples barreras estructurales", explicó Ércoli, quien además remarcó cómo los sesgos culturales y el peso de las tareas de cuidado no remuneradas restringen el desarrollo profesional y financiero de las mujeres.
Las barreras que profundizan la brecha financiera
Entre los principales obstáculos que alimentan esta desigualdad económica de género, Ércoli señaló:
- Salarios más bajos para las mujeres frente a iguales responsabilidades.
- Poca representación en cargos de liderazgo y decisión económica.
- Dificultades para emprender, tanto por falta de acceso al crédito como por redes de apoyo limitadas.
- Baja educación financiera en mujeres, muchas veces resultado de una crianza con estereotipos de género.
"La educación financiera para mujeres es clave. Hay que hablar de dinero sin miedo, aprender a invertir, crear redes y hacernos cargo del poder económico que podemos construir", afirmó la especialista.
Es por eso que, para cerrar la brecha financiera de género, la especialista propuso acciones concretas como:
- Visibilizar la desigualdad con datos y campañas públicas.
- Impulsar políticas de equidad en empresas y gobiernos.
- Fomentar el networking femenino y el acceso a mentorías.
- Incorporar educación financiera con perspectiva de género desde edades tempranas.
De todas formas, aclaró, será un trabajo que posiblemente lleve décadas y no se verá de un día para el otro, pero sí se vaticina un futuro más equitativo para las nuevas generaciones.
La entrevista con Luciana Ércoli deja en claro que reducir la desigualdad económica de género no es solo una cuestión de voluntad, sino de transformación estructural. La educación financiera, la equidad laboral y la conciencia social son pilares esenciales para lograr una economía más inclusiva y justa.