Por qué sigue cayendo el empleo registrado en Argentina
Pese a un leve repunte de la actividad y tenues indicios positivos en los últimos meses del año pasado, los números de este año marcan pérdida de empleo registrado.
El mercado laboral no muestra signos de recuperación en cuanto al empleo registrado, sino que sigue mostrando destrucción del empleo, pese a que se habla de recuperación de la economía en unos cuantos rubros. El problema se suma a la alta informalidad, situaciones que además vuelven inviable el sistema previsional.
Juan Manuel Gispert, politólogo especialista en economía del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), expresó: "La ciencia económica ortodoxa, de origen marginalista de la teoría económica entiende todo como mercado; quienes estudiamos la economía como una ciencia social entendemos que no, que el trabajo es la forma en que los humanos nos organizamos para subsistir".
"Además es mucho más complejo que un mercado, pero independientemente de eso todas las corrientes económicas compartimos que el trabajo, la evolución del empleo, la existencia del trabajo es un indicador fundamental para saber si una economía está funcionando bien o mal, porque representa en última instancia lo más importante de lo que hacemos, que es la posibilidad de que nuestra sociedad sea viable".
En diálogo con Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por Ciudadano News 91.7), aclaró: "la variable más crítica y haciendo foco en la realidad argentina tenemos tres tipos de trabajo, el trabajador informal, el trabajador de sector público y trabajador de sector privado registrado, que es el informe que publicamos todos los meses.
"Analizamos la evolución del trabajo privado registrado, el mejor de los trabajos que tiene la Argentina, y que representa si la Argentina tiene crecimiento o decrecimiento, si hay mayor generación de riqueza o no".
De ahí que los 11,1 millones de trabajadores asalariados registrados que muestra el estudio del CEPA incluyen "públicos y privados, y monotributistas también. Los trabajadores privados registrados rondan los 6,1 millones. Y lo principal del informe es que el dato de enero es negativo, o sea se perdieron 8.200 puestos de trabajo en enero contra diciembre de 2024, y es malo ese dato porque viene a interrumpir un proceso de mejora del empleo",
"Lo que sucedió durante el año pasado fue que en el primer semestre producto del ajuste y la mega devaluación de Milei se generó un efecto recesivo en la economía, caída de todo muy fuerte; eso generó una destrucción de casi ciento veintipico mil puestos de trabajo en el primer semestre".
"A partir de agosto, septiembre mes a mes empezó a tener una recuperación muy tímida, ni cerca de los ritmos que se destruyeron en el primer semestre, pero de alguna manera empezó a representar que habíamos tocado piso, incluso llegamos a pensar que había algún síntoma de crecimiento, había sectores que estaban creciendo, estaban dinamizando el empleo nuevamente". expresó el politólogo.
Pero ahí llega lo preocupante: "En enero vuelve a ser negativo el dato, es decir, no solamente que no crecimos más, sino que se estancó el crecimiento y empeoró, y es algo que en el mundo gremial empresario en el que también participo veníamos planteando".
"El sector comercial comenzó a advertir que diciembre no había sido bueno, que se había interrumpido el proceso de recuperación económica, y hablamos de recuperación, no crecimiento, se estaba recuperando lo perdido, nunca llegamos a mejorar respecto de a donde arrancó el gobierno", remarcó Gispert.
Cuando asumió Milei hubo algunas reformas en el terreno laboral, como cambios en los períodos de prueba y facilidades para contratar para pequeñas y medianas, y la consulta es ¿mueve el amperímetro una reforma laboral o el amperímetro lo mueve solo el crecimiento económico?: "Lo que realmente mueve el mercado laboral es el crecimiento o decrecimiento económico, sino se confunde lo principal con lo accesorio".
"No es la legislación laboral, la legislación laboral Argentina tiende a ser menos sensible al cambio de sentido de la economía, porque cuando la economía crece el empresario es muy cauto al acompañar ese crecimiento en contratación mayor de personal; porque es muy costoso, porque el riesgo de si tiene que después echarlo es muy alto, y lo mismo sucede cuando la economía cae, funciona como un ancla la legislación laboral argentina".
Mercado laboral argentino
"A diferencia de otros países donde cae la economía cae el empleo inmediatamente, crece la economía, crece fuertemente el empleo, es como un amortiguador nuestra legislación laboral en la evolución de la cantidad de asalariados", reafirmó.
Sobre el mismo tema, agregó: "Después hay una discusión más de fondo, que es si la legislación laboral argentina encarece o no la productividad nuestra, pero es una discusión de fondo. Si vas a reformar la legislación laboral y lo hacés en un contexto recesivo, el resultado del corto plazo va a ser peor porque hasta que la economía no crezca el efecto va a ser que aumentó el desempleo, el ritmo de destrucción del trabajo va a ser más rápido".
"Donde sí debiéramos avanzar, y lo digo al gobierno y a todos los partidos políticos, es en trabajar la regulación laboral de aquellos sectores que están en la informalidad: estudiar el por qué, cuáles son las razones. Cuando uno hace foco en la informalidad te encontras que hay sectores que tienen niveles de informalidad mucho más altos que la media, como la construcción, el agro, el turismo, entonces, evidentemente que hay que abordar esa problemática y establecer regulaciones laborales específicas para esos sectores, no una reforma general del trabajo", remarcó.
Y el punto, según explicó, también tendría sus beneficios en el sistema previsional: "Lo que hay que tratar de hacer es que lo que está en la informalidad pase a la formalidad porque eso va a mejorar el financiamiento de nuestro sistema previsional, el problema de las jubilaciones, uno de los problemas que tiene es que aporta la mitad de la gente que trabaja, en términos económicos hay que financiar esa caja pero esa caja se desfinancia si tenemos la mitad del mercado laboral en negro".
"El gobierno viene mostrando incentivo en quitar las paritarias, llevarlas hacia abajo, las últimas paritarias se han firmado todas por debajo de la inflación, la inflación bajando al 2% mensual en los mejores meses del gobierno, 2,5% y las paritarias se cerraban al 1%, 1,5%.
"O sea, todos los meses vienen perdiendo los salarios contra la inflación, y después de este cambio de esquema cambiario, donde hay una devaluación, la situación es de mayor pérdida de poder adquisitivo de los salarios, y el gobierno va a tratar de mantener a la baja a los sueldos para que la inflación no se dispare aún más, porque los sueldos suben más que inflación va a ser mayor presión inflacionaria, es como dialéctico", concluyó Gispert.