Curatela y tutela en Argentina: cuáles son las diferencias y cómo iniciar el trámite
En diálogo con Acceso Directo, el abogado Emiliano Herrera explicó el paso a paso del proceso de curatela, sus diferencias con la tutela y qué cuidados deben tener quienes asumen el rol de curadores.
Aunque la tutela es una figura legal muy conocida y utilizada en Argentina, no todo el mundo conoce la curatela, otra figura igual de importante. Por eso, el abogado Emiliano Herrera lo explicó en Acceso Directo(lunes a viernes, de 16 a 17, por FM 91.7, Ciudadano News en YouTube o Facebook y Ciudadano_News en Twitch), con el objetivo de diferenciarlas y entender lo que implica cada una, como también cuándo corresponden.
Diferencia entre tutela y curatela
El abogado indicó que la tutela está destinada a menores de edad que han quedado sin sus padres o sin representantes legales. En estos casos, la justicia designa a un tutor —que puede haber sido elegido por los propios padres en vida mediante testamento o escritura pública— para que represente legalmente al menor.
Este tutor, aunque no cumple un rol afectivo-paterno, sí asume responsabilidades legales. Está limitado para realizar ciertos actos, como vender bienes, y debe rendir cuentas periódicamente ante el juzgado sobre su administración.
En cambio, la curatela (o 'limitación de la capacidad jurídica') aplica a personas mayores de edad que no pueden ejercer plenamente sus derechos por razones como discapacidad, enfermedades mentales o adicciones graves. Desde 2015, la legislación argentina adoptó un nuevo paradigma, inspirado en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad: en lugar de sustituir decisiones, se busca brindar apoyos personalizados, ajustados a las capacidades de cada persona.
Herrera explicó que, en el proceso judicial, se evalúa caso por caso. Un equipo interdisciplinario —formado por psicólogos, psiquiatras y asistentes sociales— analiza las habilidades de la persona, sus limitaciones y capacidades. El juez luego define qué actos puede realizar por sí misma y en cuáles necesitará asistencia legal.
Por ejemplo, una persona puede estar habilitada para votar o tomar decisiones básicas, pero no para administrar dinero. El fallo judicial establecerá exactamente el alcance de ese apoyo y qué responsabilidades tendrá el curador o figura designada.
Quién puede iniciar el trámite de curatela
El proceso puede ser iniciado por familiares (hasta cuarto grado), el Ministerio Público o incluso por personas determinadas en el Código Civil. Según el abogado, el procedimiento no es engorroso ni extenso, y suele priorizarse en los juzgados por tratarse de temas sensibles y urgentes, lo que significa que las resoluciones salen más rápido que otras.
Para este trámite, se requiere un certificado médico inicial, pero la parte clave ocurre durante el juicio, donde se escucha a la persona y se la evalúa profesionalmente. De hecho, si es necesario, se designa un apoyo provisorio mientras se resuelve la causa.
Cada cierto período de tiempo, la curatela se puede revisar y modificar en Argentina
Qué puede hacer el curador y qué no
Una vez designado, el curador puede realizar trámites como cobrar una jubilación o pensión, pero siempre dentro de los límites establecidos por el juez. No puede vender bienes ni contratar en nombre del representado sin autorización judicial, y debe rendir cuentas de su gestión regularmente.
Herrera también aclaró que la curatela tiene un plazo determinado, revisable periódicamente, ya que las condiciones de la persona pueden mejorar o empeorar con el tiempo. Asimismo, es posible cambiar al curador si este renuncia o no cumple adecuadamente su rol.
Qué pasa si el curador abusa de su poder
Lamentablemente, hay casos donde curadores o tutores cometen irregularidades, como sacar préstamos en nombre del representado. Aunque el sistema judicial busca prevenir estos abusos —con auditorías, límites y control del Ministerio Público—, Herrera señaló que es fundamental que familiares o allegados estén atentos y hagan denuncias si notan irregularidades.
El delito aplicable es administración fraudulenta, y el curador puede ser legalmente responsabilizado.