Vivir con dignidad hasta el último día: el acompañamiento que casi nadie recibe en Argentina
A pesar de contar con una ley nacional, solo el 15% de las personas que necesitan cuidados paliativos en Argentina acceden a ellos. La Fundación El Faro explica cómo este acompañamiento integral es fundamental.
La conversación sobre el final de la vida suele estar cargada de miedos y rechazos, pero existe una herramienta fundamental para transitar esa etapa con paz y sin dolor: los cuidados paliativos. Aunque el tema es delicado y vital, la realidad en Argentina es alarmante: se estima que apenas un 15% de las personas que los necesitan logran recibirlos.
Esta baja cobertura es un fenómeno complejo y multicausal, según explicó Miriam Alter, de la Fundación El Faro, en Acceso Directo, de Ciudadano News. Uno de los mayores problemas es la brecha geográfica: la mayoría de los servicios se concentran en grandes centros urbanos, dejando desprotegida a la población que vive lejos de hospitales y centros especializados.
Un derecho garantizado por ley que la ciudadanía desconoce
El acceso a cuidados paliativos es un derecho. Existe una ley nacional que obliga tanto a obras sociales, prepagas como a hospitales públicos a brindar este servicio. Sin embargo, Alter subraya que el desconocimiento es la mayor barrera: "Los ciudadanos no conocemos las leyes y nuestros derechos. En ese momento es muy difícil protestar y reclamar". Por eso, la preparación e información previa son clave.
¿Qué son los Cuidados Paliativos? No son "rendirse"
Existe una confusión común: muchas personas creen que los cuidados paliativos solo se inician cuando "ya no hay nada más que hacer". Miriam Alter desmiente esta idea:
"Es cierto, puede que no se pueda curar o revertir el cuadro, pero la idea es que esa persona se vaya dignamente, sin sufrimiento y sin dolor".
En esencia, los paliativos son una rama de la medicina y el acompañamiento profesional que entra en acción cuando una enfermedad es limitante para la vida. Su objetivo es claro: hacer el final de la vida "menos cruento y con menos sufrimiento".
El acompañamiento integral: más allá del dolor físico
La Fundación El Faro se especializa en un acompañamiento integral. No se trata únicamente de proveer medicación para el dolor físico; se trata de abordar lo que llaman el "sufrimiento total" de la persona, que incluye aspectos emocionales y espirituales:
Necesidades emocionales: en esta etapa, muchas personas necesitan cerrar círculos, pedir perdón, ser perdonadas o tener una última conversación significativa con sus seres queridos.
Dejar un legado: otro pilar del acompañamiento es ayudar a la persona a dejar un legado. Este no siempre es material, sino que puede ser de enseñanzas o valores de vida.
Asistencia al entorno: el acompañamiento se extiende a la familia y al entorno significativo. Los médicos y enfermeros están enfocados en su tarea específica; el rol de fundaciones como El Faro es proveer el tiempo y la conversación que a menudo escasean en el sistema de salud.
La Fundación también forma a "dulas en fin de vida", profesionales que, de manera análoga a las dulas de nacimiento, acompañan el proceso final. Alter concluye con una reflexión poderosa: "La muerte es la única certeza que tenemos, por lo cual es posible planificar, es posible prepararse".