La deuda argentina con la infraestructura es de mucho tiempo, como lo demuestra el caso de Bahía Blanca, y en el caso de obras hidráulicas parece que el problema se acentúa, no solo por su carencia sino por planificaciones y estudios que no parecen responder al fenómeno de cambio climático que atraviesa todo el planeta. Javier Milei, tras su visita a Bahía Blanca, anunció un fondo de 200 mil millones de pesos para la reconstrucción de la ciudad, pero la pregunta sigue siendo válida: ¿Argentina cuenta con las obras necesarias para enfrentar el cambio climático?
Claudio Velazco, ingeniero hidráulico, expresó: "En la medida que se tomen cartas en el asunto, se acepte el cambio climático y se planteen medidas acordes -me refiero a que tormentas del tipo que estamos teniendo, que distan de los momentos en que se construyeron las principales ciudades de Argentina y el mundo-, todo lo anterior está en un equilibrio prácticamente inestable, porque cuando llueve como llueve, al lugar que le toque no está preparado".
En su diálogo con Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch), precisó que "tenemos lluvias de grandes intensidades, y esas intensidades se mantienen un buen tiempo, entonces las condiciones de los desagües no están preparados y las obras ingenieriles también pueden correr riesgo; por ejemplo los puentes, en la medida de la importancia que tenga la cuenca de la zona en la cual se encuentra implantado un puente, hasta represas. Cada región tiene su particularidad".
"Esta vez le tocó a Bahía Blanca, hace poco más de 12 años nos tocó en La Plata y se va repitiendo en el país, fuera del país, sea lluvia directa en el sector o en otro sector", puntualizó, y citó como ejemplo, "la zona sobre el Río Uruguay que tuvimos el año pasado también inundación y también tuvimos en Brasil", expresó el ingeniero.
Las prevenciones
Cada vez que se interviene sobre la geografía, cuando se hace un barrio por ejemplo, sería necesario hacer un estudio de cómo se van a comportar las aguas, y al respecto destacó el ingeniero: "Primero, en cada lugar tenemos un código de edificación, en cada municipio, y si está habilitado el sector perfectamente lo pueden hacer", pero "corresponde hacer análisis en qué sector se encuentra una sub cuenca, qué escurrimiento se podrá tener, es un estudio hidráulico que después deberá aprobar el municipio".
Siguiendo con su análisis, sumó: "Se crea un concepto de habitabilidad donde buscamos un terreno ideal para construir, y tampoco le podemos exigir a los que se instalaron y conformaron las ciudades que no tenían la visión de diseñadores, sacar un poco de peso hacia ellos, y en todo caso que no se desliguen del tema los distintos gobiernos", y aclaró que "todas las ciudades tienen infraestructura hidráulica, el tema es que no están adaptadas para estas tormentas".
En este caso particular "Son muchas las variables, la parte de Sierra de la Ventana y todo ese escurrimiento va para allá, y obviamente ahí tenemos un río, que le llaman arroyo, para mí es un río, el arroyo Napostá, que de alguna manera atraviesa una parte urbanizada. La parte superior de Bahía Blanca tiene cota 50 y en el centro de la ciudad tenemos cuota 20, 23. Necesitamos la realidad que tenemos y ver qué tenemos que hacer. Por ejemplo, volviendo a Bahía Blanca en el arroyo Napostá, el sector que atraviesa la ciudad así como está, obviamente que se tiene que rehacer, pero con dimensiones acordes con las tormentas que tenemos".
El negacionismo
"Para mí el problema es no tomar conciencia sobre el cambio climático", remarcó Velazco, y recordó: "Yo en 2002 estuve en La Plata hablando de cambio climático y tampoco se llevaron adelante obras. Cuando pasó lo del 2013 me puse a investigar a fondo y en los debates públicos, con el propio ministro de Infraestructura de la provincia, le planteé que no estaba de acuerdo que se siguen diseñando en forma tradicional las obras hidráulicas, y cuando el propio ministro me desafío que lo presente pública y formalmente yo lo hice".
El ingeniero destacó que hizo el cálculo hidráulico de las secciones de los desagües que se necesitan para una tormenta exclusivamente como la que se tuvo el 2 de abril de 2013, y en ese momento todavía no se había ejecutado nada de nada y se podía perfectamente haber llevado adelante un plan como planteado en etapas, pero no se hizo.
"Muchas veces la parte política no entiende. Yo soy cero partidario respecto a seguir diseñando de la forma que a mí me enseñaron de la teoría tradicional de la hidráulica, que no son para las tormentas extremas, porque si esas tormentas extremas se vienen repitiendo quiere decir que ya dejaron de ser extremas para pasar a ser habituales", afirmó sobre el final, preguntándose "de qué sirve seguir diseñando de la otra manera, sabiendo que nos vamos a seguir inundando. En Argentina no estamos preparados para el cambio climático, no solo por la falta de obras sino además porque no tenemos planes de contingencias que pueden salvar muchas vidas, hasta tanto se ejecuten obras, y eso es más que nada decisiones políticas".
Completó sugiriendo "trabajar codo a codo los municipios, con las provincias correspondientes para que ante una alerta la gente sepa dónde tiene que ir, qué tiene que hacer, no se tiene que enloquecer porque eso podría significar perder la vida", finalizó el Ingeniero Hidráulico.