Cómo afecta el temporal en Bahía Blanca a la salud mental de las víctimas
Tras el devastador temporal en Bahía Blanca, la salud mental de los afectados se convirtió en una prioridad. ¿Cómo afrontar el impacto emocional de una catástrofe?
Las catástrofes naturales, como la ocurrida recientemente en Bahía Blanca, no solo dejan secuelas materiales, sino también un impacto profundo en la salud mental de las personas afectadas. Así lo explicó en diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_Newsen Twitch), Daniela Gasparini, psicóloga especializada en el tema, quien enfatizó en la importancia de la prevención y el acompañamiento emocional en estos escenarios.
La prevención como herramienta clave
Gasparini destacó que ninguna persona está completamente preparada para enfrentar una catástrofe, pero contar con información adecuada puede marcar la diferencia.
"Podría ser cualquiera de nosotros en cualquier parte del país. Estamos siendo afectados por el cambio climático, pero también por la falta de prevención. Las víctimas fatales pueden evitarse cuando hay estudios e investigaciones que advierten sobre posibles riesgos", afirmó en referencia al reciente desastre en Bahía Blanca.
Una sociedad informada y capacitada en estrategias de prevención y respuesta ante emergencias puede reducir significativamente el impacto emocional de estos eventos.
"Las emociones irrumpen de manera abrupta, y cada persona reacciona según sus herramientas psicológicas. Por eso, es fundamental trabajar en la educación y preparación para gestionar el estrés en situaciones de crisis", agregó.
El efecto de una catástrofe natural no se limita a las víctimas directas. Gasparini explica que existen múltiples niveles de afectación:
Víctimas directas: y damnificados: personas que sufren pérdidas humanas y materiales. Todos aquellos que deben reconstruir sus hogares y vidas tras el desastre.
Equipos de rescate: bomberos, paramédicos y voluntarios expuestos a altos niveles de estrés.
Familiares y comunidad: la sociedad en su conjunto enfrenta las secuelas emocionales y económicas del evento.
Las respuestas psicológicas varían desde el estado de shock y la parálisis hasta la actitud de supervivencia y la solidaridad.
"Muchas personas, incluso en medio del caos, priorizan ayudar a los más vulnerables, como niños y ancianos. Sin embargo, esta experiencia de crisis impacta profundamente la psiquis y la estabilidad emocional", explicó.
Solidaridad y acción estatal: pilares de la recuperación
Si bien la solidaridad es una herramienta reparadora, Gasparini enfatiza que no es suficiente. "El rol del Estado es clave. La ayuda comunitaria es fundamental, pero si el Estado no está presente desde el primer minuto, la sensación de abandono puede ser devastadora", advirtió.
El acompañamiento psicológico debe ser parte integral de la respuesta ante emergencias. "No todas las personas pueden costear un tratamiento, y el estrés postraumático es una realidad en estos casos. El Estado debe garantizar asistencia emocional accesible y de calidad", señaló la especialista.
Reconstrucción emocional y social
La reconstrucción tras una catástrofe no se limita a lo material.
Es un proceso que involucra la estabilidad emocional y la resiliencia de la comunidad. Gasparini concluye: "No podemos evitar el cambio climático ni algunas contingencias naturales, pero sí podemos reducir su impacto en la vida de las personas. La reconstrucción no es solo física, también es emocional y social".
En este sentido, la combinación de educación, prevención, apoyo emocional y políticas estatales adecuadas puede marcar la diferencia en la forma en que las comunidades enfrentan y superan las catástrofes naturales.