El Interactivo

¿Cómo enseñarle a un niño a ser emprendedor?

La metodología de Businesskids los forma a través de juegos y dinámicas creativas. Los niños desarrollan competencias claves para enfrentar el futuro con confianza y liderazgo.

Por Fernando García

Imagen ilustrativa. — -

Fomentar el espíritu emprendedor desde la infancia no solo prepara a los niños para el futuro laboral, sino que también fortalece habilidades clave como la creatividad, la gestión emocional y el pensamiento estratégico. 

En Argentina, Businesskids se posiciona como una metodología innovadora que introduce a los más pequeños en el mundo del emprendimiento a través del juego.

Paola Prenat, fundadora de Crianza TV y directora de Businesskids Argentina, destacó en diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch), la importancia de este enfoque:

"Businesskids es una metodología internacional presente en más de 30 países. No solo enseñamos a los niños sobre finanzas y negocios, sino que trabajamos en su desarrollo emocional. Queremos que desde pequeños comprendan que emprender no es solo vender, sino aprender a resolver problemas, gestionar emociones y descubrir su vocación".

Enseñar a los niños sobre el valor del trabajo, la gestión de recursos y la toma de decisiones no solo les proporciona habilidades prácticas para el futuro, sino que también les fomenta una mentalidad proactiva y emprendedora. 

En lugar de ver el fracaso como un obstáculo, los niños aprenden que cada error es una oportunidad para mejorar, desarrollando resiliencia desde pequeños. Esta habilidad de aprender de los fracasos es clave, ya que en la vida real, el camino hacia el éxito rara vez es lineal.

Aprender emprendiendo: más que un juego

El programa integra conceptos como administración, ahorro e inversión a través de experiencias prácticas. Los niños aprenden matemáticas aplicadas, realizan estudios de mercado y presentan sus propios proyectos.

Prenat explicó que este enfoque permite que los chicos interioricen habilidades esenciales sin la rigidez de un aula tradicional:

"Juegan a la vida real. Aprenden sobre costos, presupuestos y estrategias de venta mientras se divierten. Además, trabajamos en el autoconocimiento y la autoestima, porque sin confianza en uno mismo, cualquier proyecto es difícil de sostener".

Uno de los puntos centrales del programa es la gestión de la frustración. En lugar de ver los errores como fracasos, los niños aprenden a adaptarse y buscar nuevas soluciones:

"Cuando algo no sale como esperaban, les enseñamos que es una oportunidad para mejorar su estrategia. Esta habilidad es clave no solo en los negocios, sino en cualquier aspecto de la vida".

Otro aspecto fundamental de esta educación temprana es la introducción al concepto de "vocación". A medida que los niños exploran sus intereses a través de actividades empresariales, pueden descubrir pasiones y talentos que podrían no haber considerado de otra manera. 

Impacto en las escuelas y desarrollo vocacional

Businesskids fue incorporado en diversas instituciones educativas de Argentina, brindando herramientas que complementan la educación tradicional. Prenat señaló que más de 400 niños egresarán este año con una base emprendedora sólida, algo poco común en los programas educativos convencionales.

"Muchos adolescentes llegan al final de la secundaria sin saber qué quieren hacer. Nuestro programa les ayuda a descubrir su vocación desde pequeños, conectando sus intereses con oportunidades reales de desarrollo".

Casos como el de un joven de 15 años que publicó su primer libro tras un año de trabajo, o el de una niña que combinó la venta de un cuento con un producto gastronómico, demuestran que los niños pueden desarrollar modelos de negocio funcionales desde una edad temprana.

Esta exposición temprana puede fomentar una pasión por la innovación y el espíritu emprendedor, motivándolos a buscar soluciones creativas a los problemas que enfrentan en su comunidad o en el mundo. Además, puede ayudarles a ver el potencial de las nuevas tecnologías y cómo pueden utilizarlas para crear valor y hacer una diferencia positiva.

Pensamiento global y trabajo en equipo

Además de incentivar la autonomía, el programa refuerza la importancia del trabajo colaborativo y la visión internacional:

"No podemos limitarnos a pensar en pequeño. Hoy todo es global. Un producto bien desarrollado puede tener alcance internacional si se diseña con una estrategia adecuada", afirma Prenat.

El trabajo en equipo también es un pilar fundamental. A través del análisis FODA, los niños identifican sus fortalezas y aprenden a delegar responsabilidades dentro de un grupo.

"No se trata de hacerlo todo solo. Entender nuestras habilidades y confiar en los demás es clave para cualquier proyecto exitoso", concluyó.

Repasá la entrevista completa: