El cáncer de colon es un tipo que se origina en el intestino grueso. Específicamente en el colon o el recto. Es una enfermedad grave, pero el diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado pueden llevar a la cura en muchos casos.
El riesgo de cáncer colorrectal aumenta con la edad. La mayoría de los casos son personas mayores de 50 años.
Los síntomas frecuentes son diarrea, estreñimiento, sangre en las heces, dolor abdominal, pérdida de peso sin causa aparente, cansancio y concentraciones bajas de hierro.
Muchas personas no presentan síntomas en las fases iniciales de la enfermedad.
El riesgo de cáncer colorrectal se puede reducir manteniendo una alimentación saludable, haciendo ejercicio con regularidad, no fumando y reduciendo el consumo de alcohol. Es fundamental realizar exámenes periódicos para detectar la enfermedad de manera precoz.
¿Qué es el cáncer de colon?
- El cáncer de colon se desarrolla cuando las células en el revestimiento del colon o el recto comienzan a crecer de manera anormal y sin control, formando un tumor.
- A menudo comienza como pólipos (crecimientos anormales) que, con el tiempo, pueden volverse cancerosos.
- El colon es la parte más larga del intestino grueso, y su función principal es absorber agua y nutrientes de los alimentos y transformar los desechos en heces.
- El recto es la parte inferior del intestino grueso, donde se almacenan las heces antes de ser eliminadas del cuerpo.
- El término "cáncer colorrectal" a veces se usa para describir el cáncer que afecta tanto al colon como al recto.
Luis Ernesto Caro, gastroenterólogo, indicó en el programa El Interactivo (lunes a viernes de 12 a 14 por Ciudadano News 91.7 y Ciudadano News Streaming): "No hay muchos cánceres que uno los pueda evitar haciendo prevención. Los hay que son ginecológicos, de la piel, pero hay otros que están tan ocultos que ya están bastante avanzados y que el tratamiento es más complejo, quirúrgico, oncológico".
"Eso pasa con el cáncer de colon. Está en el intestino grueso, que está ubicado en el centro del ombligo, arriba y abajo. Y cuando empieza a notarse el mayor ritmo evacuatorio, diarreas, constipaciones, o con moco o sangre, no digo que sea tarde, pero no es lo mismo prevenir que curar", explicó.
Apuntó que, "vamos a dividir dos grandes poblaciones. La primera es la de riesgo habitual o promedio, como lo llamamos nosotros. Cuando uno dice de riesgo promedio, ya esa palabra riesgo es negativa. Pero es para la gente que no tiene antecedentes, ni familiares, que o tiene nada, es el común de la gente".
"Entonces, hoy día en el mundo, esto ha cambiado hace 5 y 7 años. Es a partir de los 45 años, antes era a partir de los 50, pero ya vemos que la aguja está bajando un poco y se está viendo gente más joven. Seguramente aquellos que están escuchando o viendo deben tener a alguien conocido o en la familia", señaló.
Admitió que, "es cierto que hay gente muy joven que la tiene. Después hay dos tipos de riesgos diferentes que también se tiene que estudiar. Los que tuvieron padres, madres, hermanos, tíos, hermanos y desgraciadamente hoy hijos que han tenido cáncer de colon. Y hay que ver si tienen algún gen hereditario y por supuesto en la consulta médica se dirá si vamos a hacer un procedimiento".
"Un estudio y vamos a esperarlo un poquito y el otro es la gente o los pacientes portadores de enfermedades inflamatorias del colon crónicas. Que hayan tenido pólipos anteriormente. Son pacientes que tienen que estar cuidados un poco más de cerca por el gastroenterólogo, por el médico clínico", consideró.
Detalló que, "un pólipo es como un pie que se llama edículo y tiene una cabeza que es lo que en general representa el pólipo. Es como una verruga y hoy día se están viendo pólipos que ya no tiene esa forma de hongo tradicional y que la encontrabas con cualquier equipo y persona".
"Hoy hay que estar aggiornados con equipos de última generación. Entrenados en la pesquisa porque se puede escapar porque a veces tiene un poco de moco medio amarillento. Entonces, pasa desapercibido, el pólipo que empieza a generarse y a crecer. Y el pólipo para ser cáncer puede pasar entre 7 y 10 años. Todo el tiempo queda para poder encontrarlo, por eso, la prevención nunca mejor pautada o planteado en este tema", aconsejó.
Argumentó que, "la calidad en colonoscopia no es solamente que esté bien indicado quién se la hará. Si no, entre otras cosas, que esté bien limpio el colon para que no pase desapercibido o estar más tiempo con la colonoscopia o sedación anestésica. Que es una sedación superficial, que es suficiente. La verdad, hay varios preparados para hacerlo, en algunas otras épocas usábamos cuatro litros".
"La gente rechaza tanto volumen para prepararse con un galón, eso no se hace más. Hoy día hay preparados que con muy poco volumen de líquido. Pero haciendo como se les va a describir y detallar y generalmente se envía por mail o en un papel escrito que es lo que tiene que hacer el paciente. En general es prepararse cuatro días antes para no comer algunas cosas que pueden generar residuos, como fibras, lechugas, acelgas, espinacas, semillas", dijo.
Manifestó que, "ese tipo de cosas no solamente altera la visión, sino que a veces hasta se retarda el procedimiento. Porque se puede tapar y hay que sacar el equipo. Volver a destaparlo y reintroducirlo. Eso se recomienda en los últimos tres días y el día anterior a la tardecita noche se le da la mitad de un preparado que no supera 250 centrómeros cúbicos".
"Uso 500 centímetros cúbicos y al final siguiente se repite la preparación y tomando líquidos claros como agua y con esto es suficiente para que la gente concurra para hacerle la endoscopia. Esto se hace con una sedación y genera un sueño placentero y uno despierta y generalmente cree que está en su casa o que hizo un viaje", contó.
Y agregó: "Uno se despierta tranquilo y le decimos, no había nada o solo un pólipo y en caso de que se haya encontrado algún tipo de pólipo dependerá las repitencias. La mayoría es repetirlo a los tres años. Hay otras alternativas, depende de cómo se haya quitado. Es a los 6 meses o al año, pero en general, se los cita a los tres años y si a los tres años no hay nada, vuelve después a los 5 y 10 años".
"El desconocimiento es el gran enemigo que tenemos en el cáncer de colon y a veces no solo es poblacional, sino a veces se le escapa al clínico, al médico y esto nos queda olvidado", marcó.
Una vez detectado y separado algún pólipo, "en nuestro centro no se lo damos al paciente, lo derivamos nosotros al centro de anatomía patológica con el que trabajamos, y en general, al cabo una semana o 10 días tenemos el resultado".
"Y el resultado se obtiene al cortar ese pólipo en varias láminas, ver qué características tiene. Endoscópicamente, uno tiene un preanálisis y diagnóstico de lo que puede estar pasando. Pero el diagnóstico definitivo es a través del microscopio. Hemos sacado pólipos en la superficie y si en la punta hay células cancerosas, no importa. Si se sacó de raíz y tiene la suficiente profundidad, hay que estar tranquilos porque se acabó la batalla esa. Pero hay que seguir batallando en otros sectores", informó.
Compartió que, "nosotros estamos hace como 5 o 6 años con la provincia de Misiones haciendo un testeo de cáncer de colon poblacional. Cuando esto es así, en general, se parte a partir de los 45 y hasta los 75 años. Esto significa, en la población normal, promedio, a este tipo de pacientes".
"Cuando es poblacional el estudio, no individual en el consultorio, se hace un análisis de sangre oculta en materia fecal. Y esto tiene una sensibilidad muy alta en más de un 65%. Antes había otros test de sangre oculta, se dejaron de hacer porque tenían falsos positivos, muy altos. Entonces, de cada 10 personas, 8 daban positivos, iban a la colonoscopia. Y de ahí a lo mejor tres tenían pólipos", observó.
Completó que el resto, "era porque tenían hemorroides o gingivitis o una mala dieta. Por algún fiambre o algún embutido. Este estudio mide la hemoglobina del glóbulo rojo, que es el que lleva el oxígeno. Para eso, el glóbulo rojo tiene que estar roto. Para alguien que tiene hemorroides y estás sangrando, tiene sangre roja, si se hace un estudio puede dar negativo. Tampoco la sangre viene del estómago porque en el estómago con los ácidos esta hemoglobina se digiere y ya no aparece positivo".
