El sueño de la casa propia comienza a menudo con un papel fundamental: el boleto de compraventa. Sin embargo, la escribana Daniela Castro advirtió en Acceso Directo, de Ciudadano News, que la creencia popular de que este documento otorga la propiedad inmediata es incorrecta, generando una de las consultas más frecuentes en el ámbito inmobiliario.
"La mala noticia es que el boleto de compraventa no es lo mismo que la escritura", explicó Castro. El boleto es un instrumento privado que funciona como el "primo hermano" de la escritura pública. Es un contrato donde el vendedor y el comprador estipulan todas las condiciones de la operación, como el precio, las formas de pago y, sobre todo, una fecha estipulada para la escrituración.
Boleto vs. escritura: la diferencia entre la promesa y el título legal
El boleto de compraventa es el inicio de la negociación y permite a las partes asegurar el acuerdo. Su uso es común cuando el inmueble o el vendedor tienen trámites pendientes que impiden la venta inmediata, como puede ser una inhibición sobre el vendedor, un embargo sobre la propiedad o una sucesión en curso.
En el lapso entre la firma del boleto y la escritura, el vendedor tiene el plazo necesario para "sanear" el inmueble y presentarlo en condiciones óptimas. Es por esto que, al firmar el boleto, se entrega solo una parte del dinero y el 100% de la operación se cancela recién al momento de la firma de la escritura.
En ese sentido, la escribana fue clara: "El único propietario de una casa es a través de la escritura pública".
¿Qué pasa si demoran años en escriturar? El poder de la posesión
Una de las grandes preocupaciones del comprador es qué sucede si, por motivos como el desarrollo de un loteo o la construcción de un departamento en pozo, la escritura tarda meses o incluso años en concretarse. Aquí entra en juego un concepto legal clave que protege al comprador: la posesión.
Si en el boleto de compraventa se deja expresamente asentado que se otorga la posesión del inmueble, el comprador puede habitarlo sin temor:
- ¿Qué significa posesión? Es el acto de comportarse como el dueño, viviendo en el inmueble de forma pacífica y continua.
- ¿Cómo me protege? Al ser considerado un poseedor de buena fe (porque tiene un boleto firmado), la persona está protegida legalmente. Nadie puede desalojarlo, incluso si el vendedor fallece o la situación legal del inmueble se complica.
La protección frente a la inestabilidad económica argentina
La escribana Daniela Castro recordó que la importancia de estos documentos se intensifica en épocas de inestabilidad económica. Si bien hoy el mercado muestra cierta estabilidad, hubo momentos donde el valor del dólar podía cambiar el precio final de una propiedad de una semana a otra.
Por eso, el boleto de compraventa es el instrumento más puro para dejar estipulado el valor real de la casa y las condiciones de pago (ya sean cuotas o un valor atado al dólar), protegiendo al comprador de cualquier cambio abrupto en la economía hasta el momento de la escrituración.
Además, la experta sugirió buscar asesoramiento profesional de un escribano de confianza antes de firmar cualquier acuerdo, incluso si las partes parecen estar completamente de acuerdo. Este profesional asegura que la voluntad de ambos quede plasmada correctamente, cubriendo plazos, formas de pago y evitando que el comprador se vea perjudicado por desconocimiento.

