Golpe al bolsillo

Aumento del boleto en Mendoza: cuánto cuesta viajar desde el 1 de enero y los descuentos vigentes

Con el nuevo ajuste, el boleto acumula una suba del 775% en dos años. Las empresas habían pedido un 52% de aumento, pero el Ejecutivo otorgó el 41,7%.

Por Ciudadano.News

Mendotran/ Sube — .

El transporte público mendocino vuelve a ajustar sus tarifas desde este jueves 1 de enero de 2026. El boleto urbano pasa a costar $1.400, luego de que la Subsecretaría de Transporte autorizara una nueva actualización. El incremento se suma al aplicado en noviembre, cuando el pasaje había escalado de $1.000 a $1.200.

Con este ajuste, la tarifa registra una suba interanual del 64%, ya que en enero de 2025 el boleto valía $850. El aumento se ubica muy por encima de la inflación acumulada entre enero y noviembre de 2025 (27,9%), según el Indec.

Tarifas diferenciadas y gratuidades vigentes

Pese al incremento, el Gobierno provincial confirmó que se mantendrá el esquema de beneficios y subsidios a través de SUBE. El boleto urbano queda en $1.400, pero continúan vigentes:

Pasajes gratuitos para:

  • Docentes
  • Celadores
  • Bomberos voluntarios
  • Personas con discapacidad
  • Mayores de 70 años
  • Beneficiarios de la Ley 7.811

Tarifas con descuento:

  • Estudiantes de nivel primario: $560
  • Estudiantes secundarios, universitarios y jubilados: $700
  • Usuarios frecuentes (viajes 21 a 40): $840

Además, seguirá disponible el descuento del 17% durante horarios valle y la opción de dos trasbordos gratuitos dentro del sistema urbano.

Mendotran/ Sube

Lo que dejó la audiencia pública: empresas pidieron más, el Gobierno concedió menos

El aumento llega tras la Audiencia Pública realizada por el Ente de la Movilidad Provincial (EMOP), donde se analizaron los costos del sistema de cara a 2026. Aunque este mecanismo no define el precio final, sí constituye un paso técnico clave antes de la decisión del Ejecutivo.

Según explicó Agustina Llaver, presidenta del EMOP:

  • Las empresas de transporte urbano solicitaron una actualización del 52%.
  • El Gobierno provincial autorizó una recomposición del 41,7%.
  • Para media y larga distancia, las compañías pidieron un 48%, pero recibieron el mismo ajuste del 41,7%.

El costo real del sistema: una brecha cada vez mayor

Uno de los datos centrales del Informe de Costo por Kilómetro Urbano (noviembre 2025) revela que:

  • El costo promedio del servicio asciende a $4.081,95 por kilómetro.
  • Solo el 46% de ese valor se cubre con la tarifa que pagan los usuarios.

Si el sistema debiera financiarse sin subsidios, el boleto debería costar $4.455,66, más de tres veces la tarifa actual. Esta diferencia expone la presión constante sobre el esquema de subsidios y explica la frecuencia de los ajustes.

El Metrotranvía es el servicio más costoso: $15.435 por kilómetro recorrido, casi cuatro veces más que el transporte convencional, debido a gastos en señalamiento, energía y mantenimiento.

Una escalada que no se detiene

El aumento del boleto no es un hecho aislado.

  • Enero 2024: $160
  • Noviembre 2025: $1.200
  • Enero 2026: $1.400

En apenas dos años, el pasaje acumula un incremento del 775%.

El rubro Transporte y Comunicaciones fue uno de los que más impulsó la inflación en la última medición oficial, con una suba mensual del 4,8%. El valor del boleto funciona como un "precio testigo" que repercute en otros bienes y servicios, impactando en la logística, la educación y la vida cotidiana.

Demanda estable pese a la suba del boleto

A pesar de los aumentos, la demanda del sistema mendocino se mantiene firme. Según datos oficiales:

En Mendoza se realizan 200 millones de transacciones anuales, una cifra superior a los niveles de hace una década.

A nivel nacional, entre 2015 y 2025, el uso del transporte público cayó un 23%.

El Gobierno provincial destaca que la combinación de subsidios, abonos y descuentos explica por qué Mendoza se mantiene como una excepción en el panorama nacional.

Un termómetro de la inflación

El transporte público mendocino volvió a convertirse en uno de los indicadores más sensibles del clima económico. Cada actualización en la tarifa refleja la tensión entre:

El aumento de los costos operativos (combustible, salarios, mantenimiento).

La capacidad de pago de los usuarios.

La política de subsidios que sostiene el sistema.

Aunque por ahora no hay un nuevo incremento confirmado, el escenario inflacionario y la presión empresarial anticipan que el debate por las tarifas continuará a lo largo de 2026.