En muchos casos pasa que las personas se recuperan de haber padecido COVID y vuelven a una vida más o menos normal. Sin embargo, lo que los científicos han denominado long COVID, que no es solo el período en que la persona está enferma y con la presencia del virus en el cuerpo, sino los meses posteriores, donde comienzan a sentirse sus efectos, pasajeros o permanentes, está moviendo a nuevos estudios y análisis, al punto que los más importantes centros científicos ya están creando unidades específicas para el tema.
Sabidas son las consecuencias sobre el sistema respiratorio, por ejemplo, donde a muchos les cuesta recuperar la capacidad aeróbica, y muchos ven reducciones permanentes, pero en la fase neurológica y psicológica es donde se están encontrando resultados muy alarmantes.
Uno de cada tres con problemas
El médico neurólogo Alejandro Andersson, director médico del Instituto de Neurología Buenos Aires, analizó estos estudios en diálogo con CNN Radio Mendoza, y comenzó refiriéndose puntualmente a uno: “Según una publicación muy importante, The Lancet Psychiatry, de abril de 2021, hay datos muy interesantes. Primero, porque analiza un número importante de pacientes, 236.000, y prácticamente encontraron que una de cada tres personas tuvo problemas neurológicos o psiquiátricos dentro de los seis meses posteriores al COVID”.
Entonces, ya entrando en el terreno que llaman COVID, explicó: “Al paciente se le está dando el alta porque infectológicamente ya está curado, pero no se siente curado, tienen problemas”. Sobre esto, “analizan una lista larga de más de 14 síntomas posteriores al cuadro, la registra cerca del 34% de todos los pacientes que tuvieron COVID”. Pero, además, “cuando se focalizan en los pacientes que se internaron, o que entraron en terapia intensiva, esta cifra crece llegando a cerca del 50%, y cuando analizan el grupo que entra con algún cuadro de confusión o de encefalopatía, prácticamente se eleva a las dos terceras partes”.
Andersson sostiene que, en estos casos, la cifra “crece mucho y, por otro lado, también crecen las secuelas o los trastornos que se manifiestan posteriores, no solamente lo que cuentan habitualmente los pacientes: el trastorno del olfato, falta de energía y dolor de cabeza, que son los tres principales, también aparece ansiedad, infartos cerebrales, demencia, trastornos de la memoria, trastornos psicóticos, y algunos pacientes que reportaron cuadros de párkinson”.
Y los trastornos no acaban ahí, sino que, según el especialista, afecta “no solamente cosas del sistema nervioso central, neurológicas o psiquiátricas, sino periféricos, como neuropatías, dolores musculares, realmente es muy variado todo este nuevo mundo del post COVID”.
Daño neurológico estructural
Además, Andersson afirma: “Lo neurológico tiene que ver con daño estructural, donde te podés encontrar con infarto cerebral en cerca del 2% de los pacientes, y trastornos que tienen que ver con la parte cognitiva: estamos hablando de problemas de memoria de trabajo, o incluso memoria de largo plazo, porque hay personas que no se acuerdan bien de qué forma desarrollaban las tareas cuándo vuelven al trabajo, y tienen problemas en la secuencia, en la inteligencia ejecutiva de los pasos que tenés que hacer para lograr el objetivo de cada tarea”.
En este punto, “el daño orgánico del sistema nervioso central es importante, y daño el orgánico nivel de músculo, nervio, y unión entre el nervio y el músculo, donde hay mecanismos de daño de diferente tipo”. A su vez, precisa: “El daño directo puede complicar neuronas que hacen a la memoria, la inteligencia y a los movimientos. Estamos hablando del Parkinson, que quizás aumente su frecuencia, además un mecanismo indirecto que es el autoinmune, por eso es que hay pacientes que desarrollan Guillán Barre, y otros cuadros, tipos de psicosis que son inmunológicas”.
Para concluir, resaltó: “Mínimo, el 10% de los pacientes, a partir de los tres meses, tienen todavía alguna secuela”, y agregó: “Imagínense todo este volumen consultando en los consultorios externos. Así que, si en un principio teníamos terapias intensivas sobrepasadas, quizás en poco tiempo tengamos consultorios externos sufriendo exactamente el mismo problema”.
A más gravedad del cuadro mayor frecuencia
Por otra parte, el neurólogo Ricardo Allegri, consultado por El Interactivo de El Ciudadano, refiriéndose al mismo informe, explicó, con respecto a las consecuencias neurológicas: “Los que tienen más frecuentemente, son los que tuvieron el episodio agudo más grave”, y a la vez resaltó: “Lo que es importante es separar síntomas de diagnósticos. El trabajo que hace Lancet va en busca de diagnósticos, ellos llegan a que un 17% son trastornos nerviosos depresivos, van a buscar accidente cerebrovascular, demencia, Párkinson y otros. De todas formas, hay un espectro de síntomas post COVID, que tienen que ver con mareos, dolores de cabeza, trastornos cognitivos sin llegar a ser una demencia, problemas de equilibrio”.
El neurólogo destacó: “Toda la patología neurológica en el contexto del COVID tiene la acción directa. El virus es neurotrópico, por vía de entrada de nervios o sangre. Además, tenemos la acción indirecta del virus sobre el resto del organismo, por ejemplo, lo que pasa en las plaquetas trae un trastorno de coagulación y, secundariamente un ACV. También el problema respiratorio, la complicación de terapia intensiva. La forma de actuar del virus es diversa, desde lo directo hasta lo indirecto”.
En cuanto a los problemas de un sector puntual, como es el de trabajadores de la salud, indicó: “Es parte del espectro, lo que les pasa a los trabajadores es el estrés post traumático que se describió en soldados de la segunda guerra mundial. Ansiedad, e incluso no poder dormir, alucinaciones. Los profesionales que trabajan en el frente de esto, el estrés que se genera es comparable a la guerra”.
En referencia a la atención de estos problemas, la rapidez de respuesta se vuelve necesaria, y Allegri explicó: “Como todo los trastornos psicológicos y neurológicos cuanto uno antes los maneja mejor el pronóstico, cuando uno lo deja correr es cuando tiene mayores complicaciones”.