Aduanas habilitó el nuevo puerto seco de Mendoza, administrado por el IDITS

Al cabo de un largo proceso iniciado hace cinco años, se habilitó el depósito fiscal de mercaderías para comercio exterior, que operará en Mendoza durante los próximos diez años

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Tras cinco años, Aduanas habilitó el nuevo puerto seco gestionado por el IDITS, que es, en esencia, una zona primaria aduanera destinada a facilitar las operaciones de comercio exterior vía terrestre. La función es brindar un servicio de calidad, eficiente, confiable, y que propone soluciones innovadoras.

Desde el instituto sostienen que los objetivos principales son continuar siendo el principal depósito fiscal del Oeste argentino, además de fomentar el desarrollo y crecimiento del comercio exterior en la región. En este contexto, se busca planificar, coordinar y optimizar todos sus servicios y acciones en conjunto con los organismos de control, como la Aduana de Mendoza y el SENASA.

Otra de las metas es incorporar servicios logísticos acordes a las necesidades, a través de la adquisición de nuevas herramientas tecnológicas de gestión, seguimiento, control no intrusivo de cargas, a través de un scanner, seguimiento y monitoreo permanente de las cargas durante su estadía en el depósito fiscal.

Operará en Mendoza durante los próximos diez años, y se trata de un predio de más de 111 mil metros cuadrados, ubicado en Godoy Cruz. Mariano Ficarra, responsable del área, indicó en diálogo con la FM 91.7: “No es nuevo, porque el puerto seco tenía una habilitación provisoria, pero lograr una habilitación definitiva es algo importante, ya que es la misma AFIP, a través de su resolución general 4352 del 2018, la que busca, a través de esta normativa, que los procesos sean eficientes y que no pierdan el control”.

Sobre el proceso de habilitación, señaló: “Cualquier emprendimiento necesita de distintas habilitaciones. Esto tiene un poco más de importancia, porque es algo provincial, y porque se rige bajo esta normativa, que exige el cumplimiento de algunos requerimientos de adecuaciones, por ejemplo, edilicias. El perímetro tiene que estar cerrado, tiene que haber oficinas destinadas a los funcionarios de la AFIP y, por supuesto, requiere de un control en la seguridad electrónica, específicamente, los sistemas de circuito cerrado de TV, para que quede todo el proceso de manipulación de cargas grabado durante 60 días, y con un backup de 365 días.

Consultado sobre las diferencias con el que se está construyendo y el de Uspallata, especificó: “Palmira está bajo esta misma normativa, reúne los mismos requisitos, con la diferencia que tiene una línea férrea y nosotros nos manejamos, más que todo, con los transportes terrestres. Lo que tendríamos que entender es que los puertos secos vienen, de alguna manera, a descongestionar las cargas de los puertos marítimos”, agregando ventajas de rapidez, de tratar de bajar los costos, y de descomprimir esa situación: “Porque en muchos puertos marítimos no se pueden seguir extendiendo, entonces buscaron esta solución, bajo esta modalidad, para poder continuar generando todo el control aduanero”.

Consultado sobre si estos puertos compiten entre sí, Ficarra señaló: “Yo creo que más que competencia, también existe mucha colaboración entre los tres puertos. La idea –y también lo planteó en su momento en el ministro de Economía Enrique Vaquié– es tratar de generar un polo logístico de distribución, y mejores servicios en lo que respecta a toda la provincia de Mendoza. Creo que todos estos puertos que están en funcionamiento, se deben desarrollar y la provincia tiene que tener una oferta logística importante, con respecto a otros competidores como la provincia de Córdoba o alguna otra. Lo que necesitamos como política es que todas las cargas, así sean de otras provincias, vengan a operar a Mendoza”.

A la hora de establecer ventajas posibles entre este tipo de predios, Ficarra especificó: “Yo creo que las empresas o las industrias eligen los distintos puertos –o por lo menos nos están eligiendo a nosotros–, por la agilidad en lo que es el manejo de las mercaderías, y todo lo que es la manipulación de cargas. También por la capacidad instalada que uno tiene en el almacenaje es el predio fiscal más grande de la provincia, cuenta con dos hectáreas y tiene una capacidad superior a los otros puertos”, aclarando que ninguna empresa quiere demorarse dentro de un puerto, porque eso genera costos y se pierde eficiencia.

“Aparte de las inversiones, venimos generando un incremento en todas nuestras operaciones, tanto de importación como exportaciones. En julio hemos tenido un total de 3.407 operaciones, de exportación fueron 2.179 y de importación 910; en los últimos cinco o siete años no teníamos este número, y vamos incrementando poco a poco los servicios y esto se destaca, gracias al apoyo de todos, incluso de aduana, porque ha colaborado muchísimo con el puerto para poder lograr estabilización, aportándonos la experiencia y consejos para lograrlo”, concluyó el responsable.

Vale recordar que el IDITS es una asociación civil sin fines de lucro y, en este caso, todo lo que se genera se reinvierte a la mejora del puerto seco. Un escáner de última generación y el circuito cerrado de vigilancia y control, así como la compra de las nuevas básculas que están realizando, son las últimas inversiones en el predio.

Sobre el funcionamiento, destacan la atención 365 días del año, el ingreso informático de cargas al sistema Malvina, la trazabilidad de cargas en el predio a través de un sistema informático propio, el almacenamiento cerrado, la consolidación y desconsolidación de contenedores, el servicio de provisión de energía para camiones refrigerados, el alquiler de oficinas para despachantes de aduana y empresas de transporte, la seguridad privada y de la Policía de Mendoza, entre otros servicios.