Luego de que la Justicia estadounidense, por orden de la jueza Loretta Preska, ordenara a la Argentina a entregar el 51% de las acciones de YPF como parte del pago de la sentencia por 16.000 millones de dólares por la estatización de la empresa, muchas son las voces que se levantaron para analizar y tratar de explicar los alcances de dicha medida. Entre ellas, la del economista Nau Bernués, quien fue entrevistado por Sin Verso (lunes a viernes de 9 a 12, por Ciudadano News 91.7 y Ciudadano News Streaming).
Enfático, el profesional dijo que "es otro golpe para la economía argentina y para las reservas del Banco Central. Efectivamente, hay que pagarlo. Pero nuestro país volverá a apelar, con los cual vamos a seguir con esta pesadilla varios años más. No tenemos salida. No se cumplió la ley o estatuto de YPF. Si hasta el mismo Kicillof manifestó que sabía todo esto, y con eso no podemos escaparle a la ley de Estados Unidos".
"YPF es una empresa privada, y no va a dejar de producir o de desarrollar Vaca Muerta solo porque esté en medio de un juicio. El juicio es contra la Argentina, no contra la empresa, pero el mercado lee de formas extrañas las implicancias de este fallo. Ahora supongamos el peor de los escenarios: el país tiene que ceder las acciones a los privados, y la empresa pasa a ser privada. ¿Cuál sería el inconveniente? Tenemos como claro ejemplo a Vaca Muerta y el desarrollo que se viene implementando. Todos queremos a YPF, porque es la empresa insignia. Pero para el accionista, no es un cambio tan grande", detalló.
Cabe preguntarse entonces si, a partir de esa teoría, lo que se produzca en el país se podría exportar, y si el abastecimiento interno estaría garantizado. Bernués asegura que vender al exterior sería una consecuencia positiva, y que el consumo interno no sería problema. "Ya no existe lo que antes era el 'barril criollo'. Por eso, cuando el precio del petróleo se mueve internacionalmente, también debería moverse el nuestro. En ese supuesto escenario, el precio interno del petróleo subiría hasta equiparar al internacional, y el abastecimiento puertas adentro se normalizaría, por la misma oferta y demanda del mercado interno", contesta el economista.
"En el caso de que se pueda privatizar YPF al 100%, tal vez se lograría que el precio de la nafta esté más en línea con el mercado internacional. El abastecimiento interno se va a dar por el esquema de país en el que estamos, por lo menos con este gobierno", asegura Bernués. Así y todo, y a pesar de pintar un panorama positivo, el economista insiste en que la obligación de devolver el 51% de las acciones es "ridículo por donde se lo mire. Pero es el resultado de haber hecho las cosas mal, y haber pasado sobre la seguridad jurídica sin importar las consecuencias", asegura.
Impacto a mediano plazo
Es lógico preguntarse cuáles serían las implicaciones sociales de este nuevo cambio de paradigma. Nau Bernués aventura que "el principal impacto va a venir por el lado del gobierno y de las reservas, y de lo que tenga que enfrentar el país. Si tenemos que pagar 16 mil millones de dólares, hay que tener en cuenta que las reservas brutas del BCRA son de 40 mil millones. Estamos hablando de pagar un 40% de esas reservas. Por eso toma relevancia el tema, y esperamos que algún día se termine lo más favorablemente para la Argentina. Es la única esperanza que nos queda, lamentablemente".
En lo que respecta al crecimiento de la economía argentina, es lícito traer a colación la palabra de algunos economistas: ese crecimiento se ha detenido, y sobrevuela el fantasma de una fuerte devaluación. Cabe entonces preguntarse si son operaciones mediáticas, o si no hay chance de que esto ocurra. La respuesta de Bernués es firme: "Siempre que sale el informe de JP Morgan, alguien dice que es tarde, porque los clientes de JP Morgan ya operaron y se fueron cuando el informe ve la luz. Es una chicana", puntualiza.
"Ese informe muestra a una economía argentina, alabando lo que se está haciendo, incluso con un año electoral que produce cierta volatilidad. Es tal vez algo de desinformación o mala intención de algunos partidos políticos, que tal vez no saben leer el informe, cuando en realidad ese informe es positivo, y solo se quedan con el hecho de que JP Morgan se va. Así y todo, es un documento que realza lo constructivo que está haciendo el Gobierno nacional", indica Bernués.

