El cáncer ha sido históricamente percibido como un enemigo impredecible. Sin embargo, un análisis exhaustivo publicado recientemente en la revista Nature y respaldado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) está cambiando la narrativa: casi 4 de cada 10 nuevos diagnósticos tienen una causa externa y evitable.
En 2022, de los casi 20 millones de casos reportados, 7,1 millones podrían haberse prevenido mediante cambios en el estilo de vida, políticas de salud pública y vacunación.
Tabaco, infecciones y estilo de vida
El estudio examinó 30 factores de riesgo en 185 países. Los resultados son una radiografía de las prioridades sanitarias del siglo XXI:
El tabaco (15%): Sigue siendo, con diferencia, el mayor factor de riesgo a nivel mundial, vinculado no solo al cáncer de pulmón sino a otros 15 tipos de tumores.
Infecciones cancerígenas (10%): Por primera vez, se pone el foco en patógenos como el Virus del Papiloma Humano (VPH) y la bacteria Helicobacter pylori.
Consumo de alcohol (3%): Aunque socialmente aceptado, su impacto en la formación de tumores es directo y acumulativo.
Factores metabólicos y ambientales: El índice de masa corporal (IMC) elevado, la inactividad física y la contaminación atmosférica completan el cuadro de riesgos críticos.
El fin del cáncer de cuello uterino:
Una de las declaraciones más esperanzadoras del Dr. Andre Ilbawi, experto de la OMS, es la posibilidad real de erradicar el cáncer de cuello uterino. Actualmente es el cuarto más común en mujeres, pero la ciencia tiene las herramientas para llevar su incidencia a niveles cercanos a cero.
La estrategia se basa en tres pilares fundamentales:
Vacunación: El 65% de las mujeres ya vive en países con acceso a la vacuna contra el VPH.
Detección: Cribados constantes para hallar lesiones precancerosas.
Tratamiento: Intervención inmediata para evitar que las células dañadas se conviertan en tumores.
Impuestos y prevención
Para la OMS, la prevención no es solo una responsabilidad individual, sino estatal. El informe sugiere que medidas "sencillas" pero drásticas son las más efectivas para reducir las estadísticas:
- Aumento de impuestos: Encarecer el alcohol y el tabaco para desincentivar su consumo.
- Tratamiento antibiótico: Erradicar la bacteria Helicobacter pylori para desplazar los casos de cáncer de estómago.
- Aire limpio: Reducir la contaminación ambiental como medida contra el cáncer de pulmón en no fumadores.
Aunque el envejecimiento y la división celular biológica siempre generarán casos de cáncer, el mensaje de los científicos es claro: tenemos el control sobre más de un tercio de la enfermedad. La prevención no es solo una opción, es la herramienta más poderosa de la medicina moderna.


