La ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) publicó una alerta, a través de su página oficial, donde aparece una lista de productos cosméticos que no alcanzan a cubrir los requisitos legales para ser comercializados en la Argentina.
Luego de realizar una inspección, la ANMAT decidió prohibir el uso, la publicidad, la distribución y comercialización de cuatro marcas de maquillaje en todo el territorio de la República Argentina.
La medida se tomó luego de que personal del servicio de Cosméticos e Higiene Personal de la ANMAT determinara que dichos productos no estaban registrados en forma correcta ante la entidad. Se temía, así, que esas marcas no cumplieran con las condiciones sanitarias necesarias, ni con los ingredientes permitidos en su formulación.
Los productos que finalmente fueron prohibidos se hallaban en establecimientos comerciales de la provincia de Buenos Aires, aunque se dejó entrever que podrían estar disponibles en otras partes del país.
El detalle que aclara la ANMAT es que dichos productos no cuentan con la garantía de haber sido fabricados bajo normas de higiene adecuadas. Las marcas y elementos prohibidos son los siguientes:
Marca: MC MALLURE
-Contouring Blush (sin información sobre el número de registro, lote ni fecha de vencimiento)
-Lip Gloss 18 ml (sin datos de inscripción, lote ni fecha de vencimiento)
Marca: RIMOCOO
-Glitter Face and Body Gel 33 ml (sin datos de inscripción, lote ni fecha de vencimiento)
Marca: SHEGLAM
-Cherry Picked for the Flush Lip and Cheek Tint 6 ml (fabricado en China, sin datos de inscripción ni información sobre el lote)
Marca: SAS
-Sunscream Face and Body Sun Lotion SPF 50 PA +++ Vitamin C 100 gr (sin datos de inscripción, fecha de elaboración y vencimiento sin constancia)
-Sunscream Face and Body Sun Lotion SPF 50 PA +++ Collagen 100 gr (sin datos de inscripción, fecha de elaboración y vencimiento sin constancia)
La decisión tomada por la ANMAT implica que los productos mencionados no pueden ser utilizados, comercializados ni distribuidos en Argentina. La falta de información clave en sus etiquetas, y su incumplimiento de las normativas de seguridad, pueden poner en riesgo la salud de los usuarios.


