El Congreso nacional abre sus puertas este lunes en un escenario de extrema paridad. El presidente Javier Milei, mediante el Decreto 24/2026, convocó a las Cámaras legislativas para tratar un temario blindado que tiene como columna vertebral la reforma laboral y la baja de la edad de imputabilidad.
No es un verano cualquiera; es el termómetro de la gobernabilidad para un Ejecutivo que necesita mostrar resultados legislativos antes del inicio del período ordinario en marzo.
Sesiones extraordinarias: los proyectos en el ojo de la tormenta
El temario oficial es conciso pero explosivo. El eje central es la Ley de Modernización Laboral , que busca flexibilizar contrataciones y limitar el derecho a huelga en servicios que el Gobierno considera "trascendentales".
Según la senadora Patricia Bullrich, quien lidera las negociaciones, "la reforma es el único camino para que las pymes vuelvan a contratar sin miedo a la industria del juicio".
Junto a este proyecto, el Régimen Penal Juvenil se perfila como el gran debate de seguridad. La propuesta de bajar la edad de imputabilidad a los 13 o 14 años divide aguas no solo con la oposición, sino también dentro de los bloques dialoguistas.
El listado se completa con la polémica reforma a la Ley de Glaciares -que otorga mayor autonomía a las provincias para definir áreas protegidas- y la ratificación del acuerdo comercial Mercosur-Unión Europea .
La oposición dura y el factor "gobernadores"
La oposición más férrea, nucleada en Unión por la Patria y los bloques de izquierda, ya adelantó que dará batalla reglamentaria y política.
"No vamos a permitir que se desmantelen derechos laborales históricos bajo el pretexto de la emergencia", sostienen desde el kirchnerismo. La estrategia opositora se centrará en denunciar la inconstitucionalidad de ciertos puntos de la reforma laboral, buscando trabajar el avance en las comisiones.
Sin embargo, la verdadera llave la tienen los gobernadores. El oficialismo necesita los votos de los senadores que respondan a mandatarios provinciales. Estos últimos exigen compensaciones fiscales por la caída de la coparticipación a cambio de su apoyo.
En este sentido, las cumbres entre el ministro del Interior, Diego Santilli, y gobernadores como Sáenz (Salta) y Jaldo (Tucumán) serán determinantes esta semana.
Calendario y posibilidades de aprobación
El cronograma está ajustado. El Gobierno pretende que la Reforma Laboral se vote en el Senado entre el 11 y 12 de febrero.
De lograr la media sanción, el proyecto pasaría a Diputados para su tratamiento final antes del 27 de febrero, fecha en que caduca la convocatoria.
¿Qué chances reales tiene el oficialismo? El escenario es optimista pero frágil. Cuenta con un piso de 118 a 120 votos en Diputados, acercándose a los 129 necesarios.
En el Senado, la brecha es más estrecha y cada voto "dialoguista" se negocia a precio de oro. Si el Gobierno logra destrabar el conflicto con las provincias por los fondos coparticipables, febrero podría terminar con una victoria política clave para la Casa Rosada.

