Con un solo candidato hasta ahora para liderar el Partido Justicialista a nivel nacional, que es el gobernador de La Rioja Ricardo Quintela, varios sectores proponen que sea Cristina Kirchner por "aclamación", mientras quedan dos semanas para el cierre de listas y el tema parece lejos de definirse. También pesa en la pugna el sordo enfrentamiento entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof, que ha dividido aguas en el todopoderoso conurbano.
Marcos Novaro, analista político y escritor de amplia trayectoria, analizó en primera instancia el operativo clamor para la vuelta de Cristina Fernández de Kirchner, en diálogo con Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7 Ciudadano.News Radio): "La verdad que nuestros líderes políticos no se jubilan jamás, pueden fallar durante décadas y bloquean la sucesión de liderazgo, impiden la emergencia de competidores o se dan maña para conservar el apoyo de círculos que dependen de ellos.
"Se vuelven expertos a sobrevivir en su fracaso. Creo que Cristina es un ejemplo de eso. Macri va por la misma senda, tal vez no sobreviva tanto tiempo porque en ese espacio hay más competencia".
"Me parece que tiene que ver no solamente con el problema de Cristina misma, que no se resigna y que sigue en la palestra. Las motivaciones de Cristina pueden ser diversas, pero el problema es el partido, el peronismo, en otra época capaz de renovarse -lo hizo con Menem, lo hizo en la sucesión de Menem- pero hace por lo menos 10 años que viene arrastrando la decadencia del kirchnerismo sin reacción", resumió.
Consultado sobre qué ve la sociedad en Cristina, que por ahí tiene más que ver con lo religioso que con lo político, resumió: "Esa cuestión del componente religioso del liderazgo de Cristina, y diría el componente psicológico, porque es una madre muy poco cuidadosa y atenta, es una madre muy novedosa que ha logrado seducir a varias generaciones, personas que tenían la necesidad de una figura de este tipo. Cristina hizo una fuerza personal, muy destacada. También me parece que tiene una porción de la sociedad, no es menor, y los promotores del cambio deberían escuchar, que tienen mucho a perder en lo poco que tienen. En general es gente de sectores bajos que tienen algún recuerdo de las épocas buenas del kirchnerismo y tal vez entienden que desde entonces no han dejado de perder, pero temen que si hay cambios va a perder más todavía. Entonces la actitud es sencilla, es conservadora".
De ese contexto desprende un razonamiento muy llamativo y consistente: "El kirchnerismo se ha vuelto un proyecto aparentemente progresista pero en el fondo muy conservador, por restaurar las viejas glorias, las épocas del pasado perdido, y eso sigue siendo muy fuerte en esta adhesión a Cristina de una parte de la sociedad ,que está asustada y que tiene razón de estar asustada porque los cambios, en algún momento, pueden generar mejoras pero en principio son más costos y es lo que estamos viendo".
El ave fénix del peronismo
Muchos señala, y algunos de ellos desde el gobierno, que la crisis del partido de Perón es terminal, y lo dan por sepultado. Al respecto, Novaro alertó: "Tantas veces se ha dado por muerto el peronismo que no me arriesgaría a hacer ningún tipo de pronósticos. El peronismo ha salido de peores bretes que este, volvió a ser mayoría, volvió a tener el control muy amplio de la opinión pública y de resortes del Estado, de la sociedad, organismos, es incomparable la fuerza del peronismo con respecto a todas las demás fuerzas políticas. Todavía lo es hoy, aún derrotado, aun reducido al mínimo en torno de su apoyo electoral, y con todos los problemas de liderazgo que comentamos y con la historia de fracaso que tienen las espaldas", y remarcó que "el peronismo gobierna muchos lugares del país, tiene presencia incomparable en los actores sectoriales, se puede dar el lujo de ir y poner a su gente al frente de la marcha universitaria y decir nosotros también defendemos la universidad pública, y vienen de varias semanas de vergüenza con el escándalo de Alberto Fernández que los dejó completamente endebles".
Preguntado sobre por qué no hacen una autocrítica, fue lacónico: "Por qué van a hacer una autocrítica si ellos creen que callándose la boca zafan; de Alberto no dijeron nada, ellos ya se lo habían sacado de encima".
Y en este contexto, consideró que "Cristina aún condenada sigue siendo una figura irremplazable, y ella se ocupa de que siga siendo irremplazable", mientras que considerando una posible sucesión marcó que "el único aspirante que tiene alguna chance es Kicillof. Todo es muy endógeno, el proceso de disputa interna del peronismo yo no lo veo, ¿los actores renovadores dónde están? ¿Schiaretti? que hace décadas está intentando salir de la política cordobesa y no lo ha logrado".
"Al peronismo lo veo muy estable en su situación actual; es una estabilidad penosa, que deja a mucha gente insatisfecha, pero la polarización con Milei le vuelve a convenir, y si volvemos a hablar de Cristina, están todos atentos a ver si Cristina quiere volver a ser jefa del peronismo", resumió, mientas que "el resto del arco opositor está descompuesto en un montón de personas que no se saben bien quién puede conducir, probablemente no las conduzca nadie".
Violencia como modo político
En el último tramo de la entrevista, Novaro fue consultado sobre por qué la violencia, el discurso violento, siguen pagando tributo a la política, citando como ejemplo que en la marcha por las universidades se veían unos cuantos twiteros o supuestos periodistas de LLA preguntando a los dirigentes políticos presentes, pero con un fuerte tono burlón y descalificatorio. "Afortunadamente hasta ahora eso no ha logrado pasar a mayores, Milei y su gente la usan con mucha intensidad, en algunos casos con modos más violentos que los que eventualmente uso el kirchnerismo, es más brutal que 6 7 y 8, son puros insultos", y destacó que "son brutos, y si no son bruto actúan de brutos porque es lo que manda en esta lógicas bien plebeya con la que funciona la comunicación de los libertarios, que creo que le ha funcionado bien".
"Creo que ahí pierden más de lo que ganan pero no creo que les importe demasiado", cerró.

