Dos legisladores socialistas presentaron un proyecto para regular la actuación de los asesores que se desempeñan en el Poder Ejecutivo, más que nada por aquellos que no están vinculados contractualmente con el Estado.
A través de ese proyecto piden que estén sujetos a las obligaciones, deberes e incompatibilidades que prevé la Ley de Ética Pública, por medio de la cual los asesores deberían presentar sus declaraciones juradas, tal como lo hace cualquier otro funcionario.
Fue así como la producción de Sin Verso (lunes a viernes de 9 a 12 por Ciudadano News 91.7) se puso en contacto con Esteban Paulón, diputado socialista por la provincia de Santa Fe, quien comenzó su charla diciendo que "formalmente, Santiago Caputo no existe en el gobierno nacional. No tiene un cargo específico en el Ejecutivo, lo cual es una anomalía a todas luces, porque es una persona con mucho poder, con capacidad para decidir, con responsabilidades, y con muchas áreas a su cargo. Con semejante amplitud de campo de acción, no puede ser que no tenga un vínculo que le genere las responsabilidades del cargo", declaró Paulón.
En ese sentido, el entrevistado hizo una aclaración: "No estoy hablando solamente de la declaración jurada de bienes que demuestre una evaluación patrimonial, sino también todo lo que tiene que ver con un conflicto de intereses, tráfico de influencias.
"Santiago Caputo tiene un despacho en la Casa Rosada, pero como no es funcionario público, no figura. Y con ese 'respaldo' no tiene la obligación de informar si recibió al CEO de un laboratorio, de una empresa de agroquímicos, o una petrolera, para generar alguna negociación a espaldas del control del Estado", detalló.
Esteban Paulón entiende que esta situación que él mismo plantea es grave, "no solo por Santiago Caputo, sino porque en esta política creativa que tenemos en Argentina, en cualquier momento va a venir un presidente que diga 'Todos mis ministros serán locadores de servicios, todos me facturarán monotributo así nadie se hace cargo'.
Sabemos que el estado debe ser lo más transparente y claro, y que los funcionarios que toman decisiones deben estar enmarcados en las responsabilidades de la Ley de Ética Pública. Es parte de la transparencia que perseguimos", manifestó.
Cuando un ciudadano común quiere ingresar a la Casa Rosada, hay que seguir cierto protocolo. Hay que anunciarse con la policía, hay que anunciar a quién se desea ver, desde allí la policía se comunica con personal interno, y allí se permite o no el ingreso al palacio presidencial. Y una vez que se ingresa, hay que registrarse en mesa de entrada.
"Pero eso no pasa con Santiago Caputo. Como él tiene una oficina propia en el interior, no tiene obligación de ser informado, no está en la lista de audiencias, y no hay una página de audiencias públicas de Santiago Caputo publicada, porque no es funcionario del Gobierno. Es el funcionario no funcionario", argumenta.
"Argentina tiene una historia y práctica en normalizar las cosas que no son -comenta el legislador santafesino-. En el segundo gobierno de Cristina se puso muy de moda esto de nombrar viceministros que deciden por encima de los ministros. Es algo que nos ha traído muchos problemas", finaliza.


