La actualidad económica de la Argentina se encuentra en un momento crítico. La falta de combustible y el continuo incremento de precios, entre otos factores, hacen "temblar" al Frente de Todos, que agudiza su interna con el correr de los días, al tiempo que la oposición también está dividida y tampoco brinda resoluciones a los problemas reales que atraviesa el país. ¿Cómo nos afecta esto a los argentinos?
“Se ha instalado un tema que actúa de paraguas tanto para el oficialismo como para la oposición, y es que en las elecciones del 2023 gana la oposición y el oficialismo pierde, al menos eso está instalado en los principales líderes", señaló el analista político Raúl Timerman, en diálogo con El Interactivo (lunes a viernes de 12 a 14 por Facebook y YouTube de Ciudadano News).
En ese sentido, el analista explicó: “En el oficialismo se ha generado una ruptura en la práctica, entre la gente del presidente y la gente del krchnerismo. Por el lado de la oposición, hemos visto hace unos días que Mauricio Macri le pega fuerte a Gerardo Morales, como si buscara romper con el radicalismo".
"El año que viene la oposición gana las elecciones y se posiciona de la mejor manera para ser el candidato a futuro presidente. Se llega a dar hasta en una conformación política nueva, como lo es Avanza Libertad, que por ahora es el tercero en discordia y que promueve el balotaje. Es todo producto de un clima generado, escenario que cada uno de los contendientes políticos maneja, que es que habrá un cambio de orientación política de Gobierno en las próximas elecciones presidenciales", comentó Timerman.
“El proceso es terriblemente difícil que sea reversible. Nunca un oficialismo ganó una elección con este nivel de inflación. La posibilidad de revertirlo pasa por una reducción tremenda de la inflación, llevarla de 5% al 2% mensual. No sé si es posible", advirtió el especialista.
Por otro lado, el analista dijo que “hay cosas que Alberto Fernández las hace por convicción. Creo que las hace por encima de pensar que eso repercuta bien o mal. Después de las PASO, esa carta tan fuerte de Cristina Kirchner, que termina con la renuncia de la cristinista del Gobierno, luego el llamado a Domínguez, Aníbal Fernández y Juan Manzur, daba la impresión de que Manzur se llevaba el mundo por delante. Pero duró un mes eso. Finalmente, fue limado en su función, pienso que por el mismo entorno que tiene el presidente".
“Creo que hay un aprendizaje con este Gobierno, que son dos puntos fundamentales: una es la fuerza del gran elector. Creo que mi candidato no corre más, tanto del lado del oficialismo como en la oposición. El segundo punto es que no se puede lotear a un Ministerio. No puede ser que haya un ministro, secretarios y subsecretarios y cada uno responda a un referente diferente. Hay cosas homogéneas en el Ministerio. Lo vimos en el caso de Energía, en el caso del secretario de Comercio. Tenemos demasiados Ministerios y demasiados referentes de los funcionarios. Así el sistema no opera", continuó el entrevistado.
Y agregó que “la unidad del Frente de Todos es una ironía, me refiero a la frase de Cristina Fernández el 20 de junio.No está bien que el presidente y la vicepresidenta tengan un acto cada uno para conmemorar algo que tiene que ver con el peronismo. Por otro lado, un acto es la CGT y el otro es provincia de Buenos Aires. Eso también llama la atención. Es como que el Frente de Todos provincia de Buenos Aires es una entidad política diferente a la del Frente de Todos República Argentina”.