La Oficina de Ética Pública no tiene independencia del poder político, por ende, está condicionada a actuar e investigar. Hay muchas cosas que investigar y ese organismo no lo hace de oficio. Sólo actúa con el peso de algunas denuncias.
Por eso, hay propuestas de cambiar su razón de ser y transformarla en una oficina anticorrupción. Sobre estos aspectos se refirió en declaraciones exclusivas a Ciudadano.News, el senador Germán Vicchi (PRO - LAUM): "Con el transcurso de los años han trabajado bien en todos lo que se refiere a la recolección de las declaraciones juradas de los funcionarios, tiene un sistema informático específico, pero con el tiempo hemos ido advirtiendo que la oficina carece de la independencia que tiene que tener y que muchas veces depende del poder político que se investiga".
La oficina carece de independencia
Para el legislador, autor del proyecto de reforma, hay muchos aspectos que observar: "El auditor de la oficina anticorrupción no haya tenido una vinculación política de algún cargo político en los últimos cinco años, como así también que no esté afiliado a ningún partido, algo que parece fundamental".
Una propuesta para que investigue de oficio
Sobre el apoyo que debería tener este proyecto de ley anticorrupción, Vicchi señaló: "Debería ser apoyado por todas las fuerzas políticas porque es una contribución a la sociedad de mejorar los controles. Si el oficialismo no lo quiere, es porque no quiere ser controlado".
Irregularidades detectadas
Finalmente, sobre las irregularidades detectadas, recordó algunas: "La oficina de Ética Pública únicamente viene actuando ante denuncias y nosotros lo que estamos proponiendo es que tome las iniciativas y de oficio haga las investigaciones pertinentes y una serie de cuestiones que son básicas. Por eso esta idea de renacionalizar esta oficina que va a contribuir a reforzar el control".
Producción periodística: Daniel Gallardo

