Tensión en las calles

La CGT mide fuerzas frente al Gobierno por la reforma laboral en una jornada clave

La CGT llamó a una masiva marcha al Congreso para frenar la reforma laboral mientras el Senado debate el proyecto oficialista en una atmósfera de máxima tensión política.

Por Ciudadano.News

La cúpula de la CGT, empeñada en demostrar coherencia frente al proyecto de reforma laboral. (Foto: web)

El asfalto porteño vuelve a arder. Este miércoles, la CGT encabezará una marcha al Congreso que promete ser un termómetro social casi definitivo para la gestión de Javier Milei

No es solo una movilización; es el choque frontal entre el modelo de "modernización" que pregona el Ejecutivo y la "quita de derechos" que denuncian los sindicatos. 

Mientras los senadores ajustan sus discursos puertas adentro, afuera el ruido de los bombos intentará inclinar la balanza en una jornada donde se juega el futuro del empleo en Argentina.

El despliegue de la marcha al Congreso

La convocatoria, pautada con fuerza para esta tarde, logró abroquelar a sectores que venían moviéndose por carriles separados. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM), liderada por Abel Furlán, pegó el faltazo a las fábricas desde temprano con un cese de actividades para garantizar una columna propia, mientras que los Aceiteros y el Sutna (Neumático) aportaron el músculo industrial a la Plaza.

La CGT hará una movilización para este miércoles. (Foto: archivo web)

Cristian Jerónimo, uno de los integrantes del triunvirato de la central obrera, fue tajante al expresar que "esta es una movilización para que los trabajadores y todos aquellos que la están pasando mal vayan a repudiar este proyecto de ley regresivo". 

Por su parte, el estatal Andrés Rodríguez (UPCN) deslizó con tono de advertencia que el objetivo es "neutralizar todo aquel artículo que atente contra los derechos del trabajo", calificando la reforma como un intento de desfinanciamiento sindical.

Gremios unidos y la respuesta oficial

A la movida se sumaron las dos CTA, gremios aeronáuticos como APLA -que ya generó demoras en Aeroparque- y los Metrodelegados, que decidieron un cese de funcionamiento subtes. 

El mapa de la protesta se completa con organizaciones sociales y el respaldo político del PJ bonaerense, con la presencia confirmada de Axel Kicillof para blindar el reclamo callejero.

¿Y el Gobierno? En Balcarce 50 el clima es de "blindaje total". La ministra de Seguridad, Alejandra Monteolivo, ratificó que el protocolo antipiquetes está activo con un despliegue conjunto de Federal, Gendarmería y Prefectura para evitar el corte total de avenidas. 

"Lo vamos a lograr", sentenció una voz oficialista desde los pasillos del Senado, confiando en que las 28 modificaciones aceptadas al texto original serán suficientes para quebrar la resistencia legislativa a pesar del estruendo exterior.

La marcha al Congreso de hoy no solo busca frenar una ley; con ella se intentará demostrar que, ante el avance de la reforma, la calle todavía tiene capacidad de veto.