Este miércoles, a las 19.48, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) anunció el levantamiento del paro de colectivos previsto para el día siguiente, luego de que el gremio alcanzara un acuerdo con el Gobierno. La medida fue definida tras una reunión en el Ministerio de Trabajo, en la cual se lograron pactar términos favorables para ambas partes. "Hemos decidido suspender la medida de fuerza en vista del compromiso asumido por las autoridades", indicó un vocero de la UTA al cierre del encuentro.
Una puja salarial de fondo
La UTA, encabezada por Roberto Fernández, venía reclamando un aumento del 24,7% con retroactividad a agosto sobre el salario actual de los choferes. Actualmente, los trabajadores de transporte público perciben un salario básico de $1.060.000, y la demanda sindical buscaba llevarlo a $1.322.000 para diciembre. Sin embargo, desde el Gobierno se mostraron reticentes, argumentando que "las recientes subas salariales ya habían alcanzado ciertos acuerdos", según explicaron fuentes cercanas a la negociación.
Roberto Fernández, líder de la UTA.
Las cámaras de transporte automotor del AMBA, por su parte, señalaron que les adeudaban más de $20.000 millones en compensaciones tarifarias desde julio, lo que dificultaba cumplir con las exigencias de la UTA. "Estamos en una situación financiera compleja, y sin esos fondos es casi imposible cumplir con aumentos adicionales", detallaron desde el sector empresarial.
Diferencias internas y tensiones gremiales
Pese a que la UTA estaba facultada para unirse al paro nacional de transporte, Fernández decidió no alinear al gremio con el ala más "dura" de la CGT, encabezada por los Moyano, quienes impulsaban la protesta general. "Queríamos manejar el conflicto de manera independiente", señaló el dirigente gremial, en clara señal de disconformidad con la postura de otros líderes sindicales. Esta decisión fue interpretada como una estrategia para diferenciarse de la conducción de la CGT, y le permitió al sindicato negociar bajo sus propios términos hasta último momento.
Las negociaciones entre la UTA y el Gobierno iniciaron a las 17, bajo la coordinación del subsecretario de Trabajo, Martín Huidobro, y finalizaron casi tres horas después con la confirmación de que los colectivos mantendrán su servicio. "Llegamos a un punto de entendimiento en el que todos hemos cedido en algo, en beneficio de los trabajadores y de los usuarios", expresó Huidobro. Para los usuarios, el levantamiento del paro significa la continuidad del servicio en un contexto donde la frecuencia y calidad del transporte son cada vez más cuestionadas.