La tensión política aumentó luego de que el Ministerio de Seguridad, bajo la conducción de Alejandra Monteoliva, emitiera un comunicado asegurando que existen "indicios preliminares" que vinculan el inicio del fuego con grupos terroristas autodenominados mapuches. Según la cartera nacional, estos grupos tendrían antecedentes de atentados contra la seguridad pública y la propiedad privada.
En sintonía con esta postura, se difundieron declaraciones de Patricia Bullrich, quien advirtió que si estos grupos son responsables, "las van a pagar como terroristas", señalando específicamente a la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) por sus antecedentes en incendios provocados.
Estas afirmaciones generaron un repudio inmediato por parte del dirigente opositor Juan Grabois, quien calificó los dichos como una "cortina de humo" destinada a encubrir la inoperancia gubernamental y el desmantelamiento del Servicio Nacional de Manejo del Fuego. Grabois defendió a las comunidades locales, señalando que muchos de sus integrantes trabajan precisamente como brigadistas combatiendo las llamas.
La Justicia desmiente la versión oficial
A pesar de la narrativa impulsada desde el Poder Ejecutivo, el fiscal jefe de Lago Puelo, Carlos Díaz Mayer, fue contundente al desmentir que los responsables sean grupos mapuches. Durante una entrevista radial, el funcionario judicial afirmó que la hipótesis de la participación de estas comunidades está "totalmente descartada" y que dicha versión es "lo más alejado de la realidad en la que vivimos".
Díaz Mayer precisó que el foco inicial del incendio se ubicó entre las localidades de El Hoyo y Puerto Patriada. Asimismo, el fiscal pidió cautela frente a la información que circula en medios y redes sociales, desestimando también otras versiones que intentaban señalar a ciudadanos extranjeros como los iniciadores del siniestro, aclarando que tales afirmaciones no forman parte de la "realidad objetiva de la causa".

