Desde este viernes 2 de enero, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) implementa una nueva metodología para medir la inflación, con el objetivo de adecuar el cálculo a una canasta de consumo más representativa de los gastos reales de los argentinos. Sin embargo, hay una aclaración clave para el calendario económico: los datos que se conocerán el próximo 13 de enero corresponderán a diciembre de 2025 y todavía se regirán por la fórmula anterior.
La modificación busca cerrar la brecha entre las cifras oficiales y lo que las familias sienten en el bolsillo. El cambio técnico es profundo: se pasa de una encuesta de 2004 a la de 2017-2018, la recolección de precios será 100% digital y se procesarán cerca de 500.000 precios mensuales.
Cuándo impacta y qué rubros se suman
Habrá que esperar hasta el miércoles 11 de febrero para conocer el primer IPC renovado correspondiente a enero de 2026. En este nuevo esquema, el rubro de alimentos y bebidas pierde peso relativo, mientras que transporte y comunicaciones ganan protagonismo. El dato de color que refleja el cambio de época es la incorporación de plataformas de streaming (música y películas) e internet, servicios que hoy son fijos en el presupuesto familiar.
El debut de la nueva fórmula coincide con un enero caliente en precios. El año arrancó con aumentos en luz, gas y agua (entre 2,5% y 4%), además de subas en prepagas, combustibles y transporte. Mientras el REM del Banco Central proyecta una inflación de 1,9% para enero, el nuevo termómetro del INDEC será crucial para validar si la desaceleración de precios se sostiene bajo esta lupa más moderna.