Roberto Iglesias, exgobernador de Mendoza y extitular del Comité Nacional de la UCR, indicó en Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7 y Ciudadano.News), su disgusto por las declaraciones de Milei sobre Alfonsín y su visión sobre la clase dirigente actual.
"Muy mal, es injusto, es falso y en boca de un personaje como Milei, un tipo que no tiene continencia, el cual vive del agravio, de molestar a los demás, realmente cae muy mal. No tiene estatura para hablar nada de Alfonsín. Lo que dijo es falso, no hubo un golpe de Estado, ni Alfonsín ni nadie fue golpista; lo que se resolvió fue la caída de un Gobierno y se resolvió por los canales institucionales y legales que tiene el país, o sea, no vino nadie a derrocar a nadie".
El exgobernador continuó: "Fue un gobierno de La Rúa que evidentemente no supo resolver las cosas, no tenía respaldo, había renunciado el vicepresidente, no había posibilidad de delegar el poder en el vice para que se tratara de conformar otra cosa. Eso fue lo que se discutió dentro del radicalismo en aquella época; era explicarle a de La Rúa que la convertibilidad era un 'corset de hierro', la única manera era saliendo de la convertibilidad y salir de eso, evidentemente, nos iba a provocar mucho dolor, había que hacer esfuerzos muy grandes como terminó pasando con la crisis del 2001. Cayó de La Rúa, renunció, no tenía respuestas para darle a la sociedad, y lo que hubo es que el radicalismo acompañó el nuevo proceso con leyes, en donde pudimos encontrar las vías de solución para salir de esa trampa que era la convertibilidad", relató el exgobernador.
"Lo que busca Milei es tierra arrasada, no quiere a nadie enfrente, todo el que se opone, piensa distinto, es un degenerado fiscal; es una persona que tiene serios trastornos y se aprovecha de una situación de una sociedad que, con justa razón, estaba asqueada de todo lo que había venido pasando en el país. Me da bronca que el radicalismo que hoy debería estar defendiendo, no lo ha defendido a Alfonsín como debería. Si he visto, ahora, que hay una primera reacción de la dirigencia del radicalismo que muestra su enojo ante una ofensa que no tiene sentido".
"Para que vean la estatura moral que tiene Milei, agravia a Alfonsín que no tuvo una sola causa, un solo juicio, no tuvo una sola denuncia, fue una persona decente y se puede o no compartir su criterio; sin embargo, Milei lleva a Menem al salón de los próceres de la Argentina, donde ahí está San Martín, y destaca a Menem, quien es el único presidente que fue condenado en todas las instancias. Él lo pone como prócer a Menem y a Alfonsín lo denostó. Me reconforta el hecho que tenemos diferencias éticas y morales, sobre todo, desde los radicales con Milei, que creo que deben ser bienvenidas cuando nos atacan en ese sentido".
"El radicalismo está pasando por un muy mal momento, y no de ahora, hace mucho que viene pasando. No comparto con la dirigencia las cosas que pasaron, como la dirigencia ha caído en un vaivén, acompañando cosas que no deberían haber acompañado y hemos perdido identidad, credibilidad ante la sociedad; entonces hoy el radicalismo como partido no tiene la fuerza que debería tener; el peronismo tampoco la tiene y tiene que sostenerse en cierta dirigencia como Cristina Fernández, pero como partido político está totalmente desdibujado. Eso es, por culpa propia, de los dirigentes de los partidos políticos que no han sabido tener una conducta, una manera de actuar que fuera de referencia para la gente".
"Hoy no hay dirigentes políticos, porque de qué se trata: el dirigente dirige y explica a los demás lo que es su pensamiento y el camino que cree que hay que seguir. Hoy la mayoría de los dirigentes son seguidores de encuestas, si la encuesta va para el lado de Cristina Fernández, vamos con Cristina, si la encuesta va para Macri vamos para Macri y si la encuesta da para Milei le hacemos campaña a Milei", remarcó Iglesias.
"Más allá de lo que a mí me repugna la figura y las actitudes de Milei, ha planteado cosas que había que hacer hace 20 o 30 años atrás. Evidentemente, Argentina era un país en donde se vivía gastando más de lo que ingresaba, entonces inexorablemente como le pasa a cualquiera en la vida termina fundiéndose y, también, hay que tener en cuenta que, en este momento, la sociedad se da cuenta de que no se podía vivir así y está dispuesta a hacer un esfuerzo".
"Vaya, si está haciendo un sacrificio la sociedad en la Argentina, pareciera que, en este país, con el verso de la casta, esa serían los trabajadores, los jubilados, las universidades, que son las que están pagando la mayor parte del costo, no lo están haciendo otros. Entonces, es este momento donde la sociedad está dispuesta a hacer el sacrificio y hacer el esfuerzo. Si lo hubiéramos querido hacer unos 20 años atrás, la sociedad no acompañaba".
"Pongo un ejemplo, en el 99, con el término del gobierno de Alfonsín, que en lo económico no acertó, había fracasado con una hiperinflación y se daban dos candidatos: uno que era Angeloz, que planteaba el lápiz rojo, el ajuste, y, por otro lado, en medio de la debacle de la hiperinflación estaba Menem planteando el salariazo ¿Quién ganó?..."
"Decirle al país hace 20 años que había que ajustarse el cinturón, nadie lo quería hacer y hoy resulta que cuando la sociedad está asqueada de lo que ha pasado, se da cuenta de que hay que hacer ese esfuerzo, estamos en manos de un intolerante, una persona que tiene serios trastornos y que nos está llevando a un enfrentamiento muy fuerte. No tiene por qué atacar a una figura como la de Alfonsín, reconocida en todas partes", culminó Roberto Iglesias.
Producción Periodística: Martín Gastañaga, Daniel Gallardo y Enrique Villalobo.

