En un movimiento que demuestra cintura política y una lectura pragmática del escenario legislativo, el Gobierno retiró este martes el proyecto de Reforma Penal Juvenil que había ingresado recientemente a la Cámara de Diputados.
Lejos de ser un retroceso, la decisión oficial se traduce como una apuesta por el diálogo: el Ejecutivo busca pulir los detalles finales con sus aliados estratégicos para que la ley no solo sea aprobada por una mayoría abrumadora, sino que también cuente con los recursos necesarios para ser efectiva desde el primer día.
El Gobierno retiró el proyecto de Reforma Penal Juvenil priorizando el acuerdo político
La gestión de Javier Milei decidió tomarse un respiro técnico para evitar que las diferencias en la "letra chica" sobre la edad de imputabilidad -oscilando entre los 13 y 14 años- traben el avance de una demanda social urgente.
"Es una decisión de pura racionalidad. Preferimos retirar el texto hoy, consensuar el número final con los bloques 'amigos' y volver con un proyecto que salga con fritas", explicaron en las filas de La Libertad Avanza con tono optimista y firme.
El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, quien lidera esta cruzada por la seguridad ciudadana, ha sido el principal promotor de un sistema que realmente rehabilite y no solo castigue.
"Estamos trabajando en un régimen de justicia restaurativa, no queremos parches, queremos una solución definitiva", aseguran en su entorno, destacando que el nuevo texto tendrá una redacción más sólida que impida cualquier tipo de impugnación judicial futura y se ajuste a los estándares internacionales.
Presupuesto garantizado: el diferencial de esta gestión
Uno de los puntos más celebrados por los técnicos del oficialismo es que la versión que reingresará al Congreso viene con el sello de la sostenibilidad financiera.
A diferencia de gestiones anteriores, cuando las leyes se aprobaban sin fondos, el Gobierno ha previsto una partida específica de más de 23 mil millones de pesos para fortalecer a la Defensoría General y dotar al Ministerio de Justicia de las herramientas de control necesarias.
"El compromiso es total. No se trata solo de bajar la edad, sino de que el Estado tenga cómo responder frente a esos menores", remarcan fuentes de la Casa Rosada, subrayando que la implementación no dependerá de partidas discrecionales, sino de un presupuesto ya asignado para garantizar el éxito de la reforma.
El nuevo cronograma de la reforma
La hoja de ruta es clara y acelerada. Tras este breve impasse para ajustar sintonía con el PRO y los sectores dialoguistas de la UCR, se espera que el proyecto corregido ingrese este miércoles.
El objetivo es obtener dictamen de comisión de manera inmediata y llevar el debate al recinto el jueves.
El Gobierno está convencido de que este pequeño desvío técnico es, en realidad, el camino más corto hacia una ley histórica que responda al pedido de justicia de los argentinos.

