Laberinto judicial

¿Justicia lenta o blindaje perfecto? La pregunta que genera inquietud en la causa Hotesur

La causa Hotesur mantiene en vilo a parte del poder político mientras la Justicia argentina demora el inicio de un juicio oral que parece alejarse para no coincidir con el calendario electoral.

José Urrutia

Por José Urrutia

10 Febrero de 2026 - 08:06

La expresidenta Cristina Kirchner en una audiencia de la causa Vialidad, en la que fue condenada. (Foto: archivo web)
La expresidenta Cristina Kirchner en una audiencia de la causa Vialidad, en la que fue condenada. (Foto: archivo web)

10 Febrero de 2026 / Ciudadano News / Política

En los pasillos de Comodoro Py, el tránsito de los expedientes parece tener un ritmo propio, casi coreográfico. 

La causa Hotesur, ese entramado que investiga el presunto lavado de dinero de la familia Kirchner a través de negocios hoteleros en Santa Cruz, se encuentra hoy en un limbo jurídico que muchos leen como un blindaje diseñado por la burocracia y las lealtades silenciosas

Mientras la exvicepresidenta teje y maneja hilos en su obligada reclusión domiciliaria, el juicio oral -que debería haber comenzado hace meses- se proyecta sin fecha cierta.

El blindaje de Cristina en la Justicia y el freno de Casación

¿Cómo es que una causa con elevación a juicio firme no logra sentar a los acusados en el banquillo? La respuesta parece estar en la Sala I de la Cámara de Casación

Allí, nombres como Daniel Petrone y Diego Barroetaveña (quien preside el máximo tribunal penal este 2026) han sido señalados por la oposición como los "arquitectos de la demora". Si bien fueron ellos quienes revocaron el sobreseimiento inicial, los tiempos procesales que manejan resultan, para muchos, por lo menos exasperantes.

"Pareciera que el objetivo es que el juicio nunca coincida con los tiempos de la política activa", deslizan en los pasillos judiciales, una forma elegante de decir que la Justicia estaría pateando la pelota hacia adelante

Lo cierto es que la integración de los tribunales ha sido un rompecabezas: el TOF 5 sufrió bajas, excusaciones como la del juez Rodrigo Giménez Uriburu -por haber intervenido en la causa Vialidad- y designaciones de suplentes que solo dilatan el inicio de las audiencias.

Causa Hotesur: las pruebas "olvidadas"

A pesar del volumen del expediente, todavía existen baches técnicos que funcionan como el ancla perfecta. Actualmente, lo que frena el inicio es la falta de finalización de una pericia contable clave sobre la inmobiliaria Los Sauces

El fiscal Diego Velasco ha reclamado con insistencia que se apuren los tiempos, pero los peritos parecen trabajar con la parsimonia de quien no tiene prisa por descubrir la verdad.

Entre las medidas de prueba que aún gatean, se encuentran informes catastrales sobre predios en Río Gallegos y cruces de datos con empresas de servicios para verificar quién pagaba las expensas de los departamentos en Puerto Madero.

Además, falta conocer los análisis de los flujos de fondos que, según la acusación, regresaban como "alquileres simulados" por parte de Lázaro Báez y Cristóbal López.

Vacío estratégico: jueces subrogantes y sillas vacías

Pero el beneficio más directo para Cristina Kirchner radica en la precariedad institucional del Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5). Actualmente, el tribunal que debe juzgarla no tiene a sus tres jueces titulares sentados en sus despachos. Al haber vacantes sin cubrir, el tribunal se completa con jueces subrogantes.

Esto la favorece porque, según la impresión generalizada, un juez que está 'de prestado' en un tribunal difícilmente se anime a firmar el inicio de un juicio de este calibre. 

Pero la falta de designaciones definitivas genera un efecto dominó, porque cada vez que un suplente cumple su plazo, debe ser ratificado o reemplazado, lo que obliga a reiniciar procesos de lectura de expedientes.

Por otra parte, las defensas aprovechan la debilidad de los nombramientos temporales para presentar recursos, argumentando falta de "juez natural", lo que suma meses de trámites burocráticos.

Finalmente, al no haber un tribunal sólido y definitivo, la presión pública y política se dispersa, permitiendo que la causa Hotesur quede en el fondo del cajón de las prioridades judiciales.

Esto hace que, mientras el Consejo de la Magistratura y el poder político no cierren las vacantes, el juicio seguirá siendo un barco sin capitán, navegando a la deriva hacia la prescripción o el olvido social.

Y aquí cabe una pregunta: ¿la fuga de algunos legisladores de los bloques kirchneristas para apoyar proyectos del oficialismo podría facilitar que más adelante el Gobierno cuente con la posibilidad de designar jueces sin tener que negociar nombres?

Víctor Manzanares: el hombre que sabe demasiado

No se puede entender este esquema sin el rol de Víctor Manzanares. El histórico contador de la familia Kirchner dejó de ser un simple técnico para convertirse en un arrepentido explosivo. Fue él quien, según sus propias palabras en sede judicial, "ordenaba el blanco" de los números que no cerraban.

"Yo aporto información sin ningún tipo de beneficio a cambio, con la idea de no tener más secretos que guardar", confesó Manzanares tiempo atrás, describiendo cómo se manejaba la caja de los hoteles como una "típica sociedad familiar"

Su testimonio es la herramienta que podría desarmar el blindaje, siempre y cuando el juicio oral deje de ser un horizonte lejano y se convierta en una pronta realidad, porque si logran que el juicio no ocurra mientras se definen candidaturas o se vota, el costo político para los acusados sería mucho menor.

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