Luego de una larga semana de negociaciones internas y con la oposición, donde el poroteo cambiaba como el rating, minuto a minuto, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) propuesto por el ministro Martín Guzmán tuvo media sanción en Diputados. El titular de la bancada oficialista, Germán Martínez, aseguró que "nadie quiere romper el Frente de Todos" horas antes de que la iniciatiba aprobada por amplia mayoría se trate en la Cámara alta.
Aunque los mensajes son cada vez más explícitos, al igual que las diferencias, y la fractura es todos los días más expuesta, el funcionario intentó bajar los decibeles anunciando que "las diferencias las planteamos hacia el interior del bloque".
Martínez, quién reemplaza a Máximo Kirchner, sostuvo que "están tratando de metabolizar las diferencias (internas) que hubo alrededor de este tema" en el programa Opinión Pública que conduce Romina Manguel en Canal 9. En la entrevista, el legislador nacional señalo que los objetivos son "ponerse de acuerdo, de cara al futuro, en una agenda que genere consensos hacia el interior de la fuerza política y tranversales con otras fuerzas partidarias".
Casi en formato de autocritica, el diputado reflexionó: "Me parece que tenemos que hacer una lectura correcta, no solamente de lo que votó la gente en las elecciones (ejecutivas) de 2019, sino también el mensaje de las urnas del pueblo argentino en 2021", haciendo referencia a la derrota del oficialismo en las elecciones de medio término.
¿Las diferencias serán tales dentro del oficialismo o se tratará de una jugada más de estrategia política? Herramientas viejas, pero no por eso menos efectivas. Policía bueno y policía malo. El que gobierna consigue el acuerdo que necesita, con el respaldo de la oposición, para gestionar los próximos dos años. Mientras que la dueña de los votos mantiene coherencia con su núcleo más duro y obliga a Juntos por el Cambio a asumir la responsabilidad por la deuda adquirida.