Este viernes el Gobierno nacional promulgó la Ley 27.668 que autoriza al Poder Ejecutivo a firmar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), para refinanciar la deuda millonaria en dólares, que contrajo el expresidente Mauricio Macri en 2018 durante su gestión.
La norma fue aprobada anoche en el Senado, con el voto positivo del oficialismo pero también de la bancada opositora. Sin embargo, las esquirlas políticas dentro del peronismo y el kirchnerismo quedaron más evidenciadas que nunca.
La salida de Cristina Fernández de Kirchner
Momentos antes de que se aprobara el proyecto de reestructuración con el organismo internacional, la presidenta del Senado, Cristina Fernández de Kirchner, se levantó de la sala y la abandonó refrendando de esa forma, su ruptura con el Presidente en torno a la norma que estaba por ser ley, inminentemente.
A través del Decreto 130/2022 publicado hoy en el Boletín Oficial con la firma del presidente Alberto Fernández, del jefe de Gabinete Juan Manzur y del ministro de Economía Martín Guzmán quedó establecido el acuerdo con el FMI.
"En uso de las facultades conferidas por el artículo 78 de la Constitución Nacional, promulgase la Ley Nº 27.668 sancionada por el Honorable Congreso de la Nación en su sesión del día 17 de marzo de 2022", dice la norma.
Una sesión maratónica
La sesión se extendió por casi 10 horas, hasta que finalmente la Cámara Alta convirtió en el entendimiento con el FMI para el refinanciamiento de la deuda de más de 44 mil millones de dólares.
La votación arrojó 56 votos positivos, 13 negativos y 3 abstenciones.
Entre los votos positivos, 20 fueron del oficialismo y 36 de la oposición, mientras que de los 13 negativos todos fueron del FdT.
¿'Festeja' el gobierno de Fernández?
Hubo 40 discursos que pudieron escucharse en la sesión especial y que tuvieron como protagonistas a las dos principales fuerzas políticas, el Frente de Todos (FdT) y Juntos por el Cambio (JxC).
El entendimiento entre las partes tuvo como punto de común acuerdo, la necesidad de priorizar el hecho de que Argentina firme el acuerdo con el FMI para no caer en default.
Sin embargo, el oficialismo aún no puede celebrar tranquilo el importante desafío político que tenía por delante y que supo moldear según sus intereses, aun exponiendo una fractura interna con el kirchnersmo, ya que el board del Fondo tampoco ha desembolsado aún los Derechos Especiales de Giro (DEG´s) que se necesitan para cancelar los 2.800 millones de dólares que vencerán la semana que viene.
Además, el costo político para el presidente y sus fuerzas, fue altísimo y quedó marginado de los legisladores kirchneristas y por su puesto de la líder a quienes ellos responden, Cristina Fernández. La oposición 'feroz', tampoco le hará las cosas fáciles a Alberto Fernández, que gracias a un entendimiento inédito logró su apoyo en esta ocasión. Por lo tanto el denominado 'Albertismo' quedó naufragando en un mar de aguas turbulentas que sacuden el Frente de Todos y Juntos por el Cambio.