El lado B: Gabriel Pradines en Elijo No Creer mostró su versión más auténtica
El legislador pasó por "Elijo No Creer" y fue protagonista en el ciclo de entrevistas donde el que habla de política, pierde. Contó su historia de amor, su paso por los boliches y su perro llamado Covid.
En un juego donde las reglas son simples pero desafiantes, el senador provincial y presidente del PRO en Mendoza, Gabriel Pradines, se animó a salir del libreto. Invitado al programa programaElijo No Creer, que conduce Virginia Rizzi (lunes a viernes de 19 a 21 por FM 91.7 Ciudadano_News y YouTube), aceptó la particular consigna del ciclo: hablar de todo, menos de política. La propuesta, que combina charla distendida con una apuesta solidaria, obliga al primer trasgresor a realizar una donación de alimento a un refugio de animales. En esta edición, si Pradines rompía la consigna, la ayuda iría destinada a Ángeles de Cuatro Patas, un hogar de Godoy Cruz que rescata y cuida perros ciegos y adultos mayores.
"Feliz día de la bandera", saludó Pradines al llegar. Vitu, la anfitriona, no tardó en marcarle la cancha: "Sos el cuarto en venir y el primero que viene solo. Acá estamos jugando una apuesta y voy a tratar de llevarte a que hables de política. Tenía la esperanza de que con vos fuera fácil, porque me han dicho que sos calentón".
Entre risas, el senador se defendió: "No, para nada. Apasionado, no calentón. Es muy raro que me enoje, pero sí me apasiono con los temas, que son cosas distintas".
Gabriel Pradines en Elijo No Creer con Vitu Rizzi/ Fotos: Rocío Vega
La apuesta estaba sobre la mesa. Si Pradines caía en la trampa y hablaba de política, debía donar las bolsas de alimento. Si ganaba, Vitu se comprometía a escribir una nota destacando su "lado B" y lo simpático que fue. "Tenés que votarlo a este muchachito", bromeó la conductora sobre el posible titular.
Para romper el hielo y alejarse de los temas prohibidos, la conversación derivó hacia anécdotas personales. Pradines contó que se casó un 28 de diciembre, Día de los Inocentes. "¿Por qué hiciste eso? Es una fecha complicada, fin de año, la gente se va de viaje, acabás de pasar Navidad...", cuestionó Vitu. "Queríamos la primera semana de diciembre, pero no había fecha donde queríamos hacerlo, así que fue el 28", explicó él.
El senador relató también sus peripecias para poder salir a bailar con su esposa, Maca, sin que la gente lo interrumpiera para hablar de política. "Le pregunté a varios amigos dueños de boliches dónde podía ir para que no hubiera mendocinos que me conocieran. No quería que me agarraran para hablar de política mientras estoy con mi mujer". Finalmente, encontró refugio en un "sunset muy piola en Viamonte".
La charla también tocó ese curioso fenómeno mendocino de no visitar los lugares turísticos locales. "¿Has ido a Las Palapas?", preguntó Vitu. "No he ido nunca", confesó Pradines. "Y es carísimo, con ese dinero te comés mínimo dos asaditos", reflexionó la conductora. "Nos pasa que los porteños te preguntan si fuiste a tal bodega o a Las Palapas y uno nunca fue", coincidió el político.
El tema central, sin embargo, era entender por qué un joven de 34 años elige dedicarse a la política. "Soy como el hijo del mecánico que termina siendo mecánico", graficó Pradines. "Mi viejo hizo política toda la vida".
Gabriel Pradines en Elijo No Creer con Vitu Rizzi/ Fotos: Rocío Vega
Su historia familiar está profundamente ligada a la vida pública. "Mi bisabuelo, Camilo, cuenta la leyenda que era una suerte de alcalde de Corralitos. Andaba con un matón, eran otras épocas. La casa de mi bisabuelo estaba tiroteada", relató, pintando una escena digna de una película del Lejano Oeste. Su tío abuelo, el "tío Nene", militaba en el Partido Demócrata y fue quien inspiró a su padre a iniciarse en la política a los 15 años.
"Mi viejo se convirtió en concejal en el 89 y yo nací en el 90. De los tres hermanos, yo soy el del medio, y como dicen que al del medio no le dan pelota, mi viejo me llevaba a mí para todos lados. Terminé haciendo esto toda la vida", concluyó. "Por eso siempre bromeo con que soy un joven, pero un viejo de la política. Cualquiera que me conocía a los 15 años y me ve ahora, dice: 'era obvio'".
Su mujer, su amor de la infancia
La conversación se adentró aún más en su vida personal cuando Vitu le preguntó por su primer amor. "Mi primer amor es mi esposa actual", confesó Pradines. La historia tiene tintes de película romántica, casi a lo Messi y Antonela. "La conocí cuando yo tenía 14 años y ella 11. Estaba contento porque al año siguiente ella pasaba al edificio de los más grandes en la escuela, donde estaba yo", recordó.
Pradines contó que el camino no fue directo. "Nos convertimos en mejores amigos", explicó. "Estuvimos toda la vida juntos de forma indirecta. Fui su primer beso... y después yo siempre estaba dando vueltas por ahí mientras ella tuvo otros novios". La estrategia de "amigo" funcionó. "Cuando cumplió 18 años, la apuré y la invité a salir. Ya está, ya fue", dijo entre risas. Siete años y medio después, en 2019, se casaron.
El emprendimiento familiar
Pero la política y el romance no son las únicas facetas de Pradines "¿Qué onda el pollo. Qué pasa con por las patitas de pollo"., indagó Vitu a lo que Pradines manifestó: "Mi primer emprendimiento con mis hermanos fue una pollería", reveló el senador.
"Arrancamos en plena pandemia, en mayo de 2021. Yo repartía milanesas en delivery cuando no había nadie en la calle". El negocio, que nació de la necesidad en un momento crítico, sigue en pie y ha crecido. "Hoy mi hermano más chico siguió con todo y abrió un segundo local. Quien te habla hizo las recetas", contó con orgullo. ¿El plato estrella de la casa? "A mí me gustan mucho los rollitos. Son rápidos, un minuto y listo. Un lujo", concluyó, mostrando un lado completamente desconocido para el público.
Gabriel Pradines en Elijo No Creer con Vitu Rizzi/ Fotos: Rocío Vega
Historia paranormal contado por su esposa Maca
Justo cuando la entrevista parecía haber cubierto todas las facetas del senador, Vitu se aventuró en un último terreno: "¿Tuviste alguna vez una historia paranormal?". Gabriel lo negó rotundamente, pero su esposa Maca, que escuchaba la radio, tenía otra versión. Un mensaje de texto desmintió a su marido en vivo: "Sí tenemos, Gabi. La luz que se prendió cuando estaba durmiendo Ameli y se apagó sola".
Inmediatamente Maca, quien salió al aire para contar la historia. "Estábamos adaptándonos a ser padres, éramos dos zombies. En la casa anterior, la luz del pasillo frente al cuarto de nuestra hija se prendió sola a medianoche", relató ante la sorpresa de todos. Gabriel, entonces, recordó el suceso. "¡Tenés razón! Nos miramos y dijimos 'se prendió la luz', pero estábamos tan muertos de sueño que seguimos durmiendo. Al otro día la luz se había apagado sola". Para añadir más misterio, agregó que ese foco "no andaba bien". Lejos de asustarse Maca, confesó: "A mí me encantan estas cosas".
Su perro "Covid"
La fauna familiar también tuvo su momento cuando Gabriel contó la historia de su perro, un caniche llamado Covid. "De todos los perros que quería tener en mi vida, nunca hubiese pensado en un caniche", admitió entre risas. El perro llegó como un regalo inesperado para su esposa en agosto de 2021. "Fue justo cuando nos contagiamos. Éramos los únicos dos casos de COVID en todo Mendoza en ese momento, ya no había casi casos, y por eso le pusimos ese nombre". Lo que empezó como una sorpresa, hoy es parte fundamental de la familia: "Ahora ya nada, es como el primer hijo".
Primer ping pong de preguntas
¿Qué es el éxito para vos? "La familia".
¿Lo no negociable en tu vida? "El tiempo con la familia".
Un objetivo que veías viable, pero era una ilusión: "Ser músico. Tocaba la guitarra y tocaba bien, pero era a pura perseverancia, como los burros, dale que dale".
¿Qué es ser un líder? "Que un grupo de personas acompañen y apoyen tu visión". Aseguró que no cree tener compañeros de trabajo que le tengan miedo: "Estaría fracasando como líder".
¿Siesta? "Sí, pero de 20 minutos. Es fabuloso, te da una energía increíble. Es bien mendocino".
Algo en lo que te sientas frágil: "La rodilla".
Algo en lo que te sientas seguro: "En mis capacidades".
Una recomendación de película: "La última de Misión Imposible. ¡Muy buena!".
Su trabajo como RRPP
"¿Es verdad que fuiste RRPP?", le preguntó Sofía, una oyente del programa. La consulta disparó una serie de recuerdos que Pradines no dudó en compartir: "Sí, claro. Por eso tengo muchos amigos que son dueños de boliches", respondió entre risas. Y detalló: "Era el típico tarjetero que tenía un montón de tarjeteros a cargo. En otra época era muy simpático".
Gabriel contó que todo comenzó cuando empezó a estudiar Ingeniería Industrial en la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO): "Ni bien entré a la universidad me metí al centro de estudiantes. Me acuerdo que me junté con unos dueños de boliches —en ese momento era Voodoo— y les dije: 'Regalame entradas, que esto me sirve para el centro de estudiantes. Yo te llevo pibes, te lleno el boliche'".
Gabriel Pradines en Elijo No Creer con Vitu Rizzi/ Fotos: Rocío Vega
Ese acuerdo marcó el inicio de una etapa que recuerda con alegría: "El modelo de negocio era tener muchos pibes como yo, éramos 60 u 80, una banda. Cada uno invitaba a más gente. Así llenábamos el lugar. Trabajé muchísimo tiempo en Voodoo. Me regalaban la entrada, tragos... la pasé muy bien. De ahí tengo muchísimos amigos".
Una de las anécdotas más pintorescas tiene que ver con una campaña electoral: "En 2011 llené el boliche de carteles. Hicimos una apuesta: si un amigo mío entraba como candidato, yo tenía que pagarle una hamburguesa a todos los RRPP. ¡Y terminé pagando!".
Cuando le preguntaron si dejaría que su hija fuera RRPP en el futuro, respondió sin dudar: "Adelante. Si es lo que quiere... Y si me dice que se va de viaje de egresados, también. Confío en que la madre la va a educar bien", bromeó.
El chisme, el trabajo en equipo y los chupamedias
La charla viró hacia su rol actual y su vínculo con los equipos de trabajo. "¿Sos chismoso?", le preguntó Vitu. "Creo que no", respondió Pradines. "Y conmigo el chisme está prohibido. Lo odio. También detesto el 'puteo de equipo'. Si me traen eso, directamente les digo que no me interesa".
Asegura que, aunque los conflictos a veces llegan hasta él, prefiere mantenerse al margen: "Cuando me entero, es porque ya hay un conflicto grave. Pero si es algo menor, que lo resuelvan entre ellos".
Sobre si detecta cuando alguien le chupa las medias, Pradines fue claro: "No tengo gente así. O al menos no lo noto. No tengo esa personalidad".
También destacó que hizo amistades genuinas en su camino profesional: "Sí, tengo amigos en este trabajo. Incluso un amigo mío del colegio hoy es concejal".
Cómo te ves en diez años
Al final de la entrevista, Vitu le preguntó cómo se imagina en una década, cuando tenga 44 años. "Espero no estar tan pelado", bromeó, y agregó entre risas: "Capaz me hago algo... ya lo pensé más de una vez".
Dentro de la extensa entrevista Gabriel Pradines respondió sobre su pasión futbolera, consultado por su equipo de fútbol, aclaró de entrada: "No tengo equipo en Mendoza. Si tengo que decirte uno, es Guaymallén, porque de chico fui varias veces a la cancha. Pero no tengo una identificación fuerte". ¿Y en el fútbol grande? Ahí no duda: "Soy de River".
"Sabía en lo que me metía"
Una de las preguntas más punzantes llegó desde la audiencia: ¿cómo hace para no contagiarse del desprestigio de la política?. Pradines no esquivó el bulto: "Lamentablemente, es parte del costo de saber en lo que me metía. Yo sabía lo que estaba haciendo", dijo.
"Siempre hago un chiste: antes de ser senador trabajaba en una empresa, tenía un muy buen laburo, y de repente, cuando me metí en política, me transformé en 'la casta'. Me empezaron a odiar. Pero lo tengo muy claro y no me modifica".
Frente a la imagen negativa que arrastra el sector, el funcionario defendió su decisión de involucrarse: "La política es muy linda. Si te gusta y entendés cómo es el juego, es fantástica", aseguró.
"En mi caso personal, vengo con un propósito concreto. Quiero hacer algo. Y si no lo logro, me dedico a otra cosa. La energía que le pongo a esto tiene que servir para algo".
"No tengo relación con otros políticos"
Avanzada la conversación derivó hacia su relación con otros dirigentes mendocinos. "Yo no tengo relación con ninguno de ellos: ni con Fugazzotto, ni con Arrieta, ni con Lo Presti, que son los que han venido", comentó.
Y celebró el tono relajado de la entrevista con Rizzi: "Está bueno hablar de cosas que no son política. Con Arrieta tuvimos que ir más al tema porque era imposible no preguntarle por lo que pasó. Era muy grave, y si no le preguntabas eso, quedaba tibio".
Gabriel Pradines en Elijo No Creer con Vitu Rizzi/ Fotos: Rocío Vega
"Me encantaría traer a Guaymallén lo bueno que veo en otros departamentos"
Sobre la gestión en distintos departamentos de Mendoza, su mirada crítica sobre Guaymallén. Consultado sobre qué departamento considera que está bien gestionado, Pradines no dudó en su respuesta: "Lamentablemente, me duele decirlo, pero me gusta mucho cómo está manejado Luján. Me jode, porque siento que todos se están yendo para allá. Hay un crecimiento tremendo en ese departamento y en Guaymallén no. Me frustra ver cómo avanza Luján mientras Guaymallén se queda".
Y aclaró que su respuesta no tenía que ver con una cuestión partidaria: "No lo digo por el PRO. Objetivamente está muy lindo Luján. Igual, siempre tuvo buenas gestiones. Pero yo hago política en Guaymallén, entonces miro lo que pasa en otros departamentos y pienso: 'Esto lo quiero para el mío'. Me dan ganas de chorearme ideas, de traer todo eso acá".
"¿Gobernador? No me lo planteo, pero un camino lleva al otro"
Al preguntarle si le gustaría ser gobernador, Pradines reflexionó: "Es una pregunta que me hicieron muchas veces. Tal vez no me lo imagino porque estoy muy enfocado en cambiar la realidad desde donde estoy. No estoy pensando en otra cosa. Pero una cosa lleva a la otra. No hay alternativas tan marcadas, los caminos se van dando".
Entre los departamentos que considera bien gestionados, también destacó Maipú: "Es uno de los municipios que me gusta mucho cómo está funcionando. Me pasaba lo mismo con Lavalle. Yo soy de Corralitos, y muchos empresarios de esa zona se fueron a Lavalle cuando se armó el Parque Industrial. Al principio puteaban a Roberto Righi, pero después vieron los resultados".
Sobre la lógica desigual del desarrollo urbano, ejemplificó con una situación particular: "En kilómetro 11, Rodeo de la Cruz, hay una cultura muy parecida a la de Coquimbito, porque la población es casi la misma. Pero mientras en Coquimbito hicieron un parque industrial, un paseo comercial, y al frente está el desarrollo privado de Las Cortaderas, del lado nuestro no pasa nada. Y eso me enoja".
Pedidos Ya y la logística en Gran Mendoza: una oportunidad para potenciar la región
En la zona de la calle Lamadrid y Las Cañas, a unos tres kilómetros lineales, funciona un galpón donde almacenan una gran cantidad de productos. Cuando alguien realiza un pedido a través de Pedidos Ya, el producto se retira directamente de allí para su entrega.
Este modelo se asemeja al de MercadoLibre, que cuenta con sus propios depósitos para almacenar y despachar productos. La idea es replicar esta estructura para diversos servicios en el Gran Mendoza, incluso desde San José, aprovechando la capacidad instalada en la región.
Además, las calles de San José son muy anchas, lo que facilita la circulación de camiones para la distribución. Un punto clave es la calle Villanueva, una vía importante que atraviesa el departamento, permitiendo el acceso eficiente.
Este entorno facilita la conexión con distintos puntos del Gran Mendoza, rodeado por accesos principales que agilizan el traslado.
Sin embargo, advierte sobre la importancia de respetar la cultura y características propias de cada comunidad para evitar errores en la planificación territorial. Menciona el caso de San Luis, donde una rápida industrialización dejó muchas fábricas vacías porque la sociedad no estaba preparada para ese cambio.
"Es como querer instalar una fábrica de autos Toyota en Corralito, donde lo más cercano a un auto es el mecánico", ejemplifica. Por eso, la clave es desarrollar actividades que estén alineadas con la cultura local.
En este sentido, Dorrego es una zona permeable a iniciativas como el desarrollo de departamentos para plataformas como Booking o Airbnb, lo que abre una oportunidad interesante para potenciar la región.
El gran desafío, concluye, es contar con los recursos financieros necesarios y, sobre todo, gestionarlos correctamente. "La plata sobra, pero hay que saber administrarla; porque a veces se la roba o se mal administra", señala con ironía, pero sin profundizar en detalles.
Gabriel Pradines en Elijo No Creer con Vitu Rizzi/ Fotos: Rocío Vega
Gabriel Pradines, a puro juego: definiciones en una palabra para políticos, ídolos y referentes
Al participar de un ping pong propuesto por Vitu Rizzi. La consigna era clara: describir con una sola palabra a distintas figuras públicas,políticos, próceres, deportistas y artistas, que iban apareciendo en pantalla. El resultado fue una radiografía espontánea de sus opiniones y valores.
Raúl Alfonsín fue el primer nombre: Democracia, respondió sin dudar.
Luego apareció Manuel Belgrano, y lo que surgió fue una reflexión más extensa: "Hoy vi un video que contaba que le hacían bullying por tener voz finita y por su contextura. Y pensar que fue un prócer con una inteligencia superior, un héroe total. Lo más importante de él fue su cabeza. Nos sacó adelante con inteligencia, no con armas".
Y agregó, sobre otros referentes históricos: "Imaginate si San Martín, Belgrano, Sarmiento o Cabral se levantaran hoy y vieran lo que pasa. Sarmiento nos mata a todos, con la educación que tenemos".
Pradines criticó también ciertas miradas actuales: "Vi una influencer que el Día de la Bandera habló de la sexualidad de Belgrano. Me parece una pelotudez. Contame algo más importante, contame cómo tomó decisiones claves para el país".
De políticos actuales y viejos conocidos
Apareció la imagen de Julio Cobos, y Pradines soltó una mezcla de admiración y chisme contenido: "Me encantaría tener esa cara de nada que tiene Cobos. Todo el mundo le cae simpático".
Cuando llegó la foto de Alfredo Cornejo, no hubo vueltas: "Me quiere", dijo entre risas.
Luego, al ver a Cristina Fernández de Kirchner, disparó: "Ladrona" .Y aclaró: "Probado por la Justicia, no lo digo yo".
El Che Guevara no se salvó de su estilo directo: "Zurdo hijo de"..., dijo, provocando carcajadas en el estudio.
A Elon Musk lo definió como "un capo", aunque reconoció que le cuesta resumirlo en una sola palabra: "Se me ocurre inteligencia, visión, pero no sé si me alcanza una palabra".
Guillermo Francella le generó buena onda: "Buen tipo. Te transmite algo lindo", dijo.
También apareció Juana Azurduy, a quien describió como luchadora, aunque bromeó sobre lo seria que salía en la foto: "Está enojada en esa imagen, parece que nos va a retar".
Cuando apareció la figura de Patricia Bullrich, recordó el polémico regalo de los carpinchos que recibió: "Impresentable. "Es que nos meten a todos en la misma bolsa, y no somos todos iguales. Yo me formo, estudio, laburo", defendió.
Messi, Maradona y Milei
La imagen de Diego Maradona lo emocionó: "Ídolo total, aunque confesó que la última etapa del "10" le genera cierta tristeza.
Sobre Sergio Massa, fue lapidario: "Chanta, dijo. Y comentó sobre unas fotos de campaña que circulaban: "Parecía medio desarmado, todo suelto, fue rara esa campaña. Igual, las campañas políticas son intensas para cualquiera".
Y cuando llegó Lionel Messi, se rindió por completo: "Mi capitán". "Para los que nacimos después del Diego, Messi representa todo lo que está bien. Es Dios, patria, familia, todo en uno. El Mundial 2022 nos alegró más por él que por nosotros".
La última imagen fue la del presidente Javier Milei, a quien definió como: "Loco hermoso". Y explicó: "Pero loco en sentido positivo. Es un tipo convencido. No importa si estás de acuerdo o no, él avanza. Un amigo me dijo: 'No tiene freno ni volante'. Acelera, no dobla. Pero también es cierto que si no mejora el equipo que lo rodea, su gestión puede terminar mal. Hoy no veo figuras clave pensando en el desarrollo del país".
A pesar de sus críticas, reconoció una afinidad ideológica: "Soy liberal de toda la vida. Cuando en las PASO habló de Milton Friedman, no lo podía creer. Pensé: 'Lo tengo que votar en la general sí o sí'".
Sobre el final, Pradines confesó haberse sentido muy cómodo en el programa: "La pasé muy bien. Volvería todas las veces que quieran. Nunca hice un asado hasta que me casé, pero ahora me copa. Así que si me invitan, prendo el fuego".