La percepción de una agenda pública dominada por el poder legislativo, donde el Gobierno ha perdido el manejo, quedó demostrada ayer en la Cámara de Diputados, y enfatiza la necesidad urgente de diálogo político y consenso, contrastando con el estilo actual de imposición y soberbia atribuido al Ejecutivo.
El analista político Carlos Germano señaló la inexperiencia política del equipo de gobierno y las consecuencias de no tender puentes con otros actores: "Me parece que hay mucho amateurismo político, esto es delicado porque es un gobierno que hace más de 60 días que no puede manejar la agenda pública. Hoy toda la agenda publica esta manejada por el congreso de la nación, ¿Cuándo en un año electoral el parlamento nacional trabajó con sesiones como este año? Esto nunca había pasado. Es más, las críticas en general de todos era que eran uno o dos o tres sesiones en el año electoral, este año en la semana de la elección de provincia de Buenos Aires el Senado estaba funcionando y la Cámara de Diputados había cuatro comisiones".
En su diálogo con Círculo Político (Lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch), criticó que Milei "le cedió toda la construcción política a su hermana y a los primos Menem y me parece que indudablemente esa construcción fue totalmente adversa. Esto tiene mucho que ver con la mala praxis política del gobierno nacional".
Crisis económica y la caída de expectativas
El analista subraya que el principal problema que enfrenta la ciudadanía es económico: "hay muy poca plata en la calle y la gente no le está alcanzando, le está costando llegar a fin de mes. Más del 50% de los argentinos se encuentra en esta situación, lo que ha provocado una caída abrupta de las expectativas, que eran el gran sostén de este gobierno".
La gente confiaba en que "el país y la situación personal mejorarían", y expectativas "que se ubicaban entre el 44% y el 47%, se desplomaron por debajo de los 30 puntos. Este descontento social, sumado a un estilo de mucha soberbia y mucho maltrato, ha generado que muchos sectores de la sociedad comiencen a saturarse.
Germano también se refirió a los errores estratégicos que llevaron a la derrota electoral en la provincia más importante del país. La construcción política liderada por Karina Milei, Sebastián Pareja y los primos Menem fue calificada de "amateurismo", ya que dividió el voto no peronista, permitiendo que el peronismo ganara.
Además, se destaca un ausentismo significativo: "1.500.000 ciudadanos, muchos de ellos identificados con el voto libertario o del PRO, no fueron a votar. Esto equivale a que 4 de cada 10 bonaerenses no participaron en las elecciones, un electorado al que el gobierno debe empezar a dirigirse para evitar que este comportamiento se repita".
El camino a seguir: diálogo, consenso y profesionalidad
Para Germano, la salida a esta crisis es clara: "El gobierno nacional tiene que empezar a dialogar, y tiene que volver a recrear un espíritu de consensos como muchos dirigentes opositores, senadores, diputados que hoy están en una vereda, en el 2024 estuvieron apoyando permanentemente".
En esa línea, "El maltrato, el no cumplimiento de compromisos, denigrarlos, una soberbia absoluta, negarle la mano públicamente a otros dirigentes políticos, tratar de traidora a la vicepresidenta, ningunear de la forma que lo hicieron con un ex presidente de la república como Mauricio Macri y hoy están viendo las consecuencias".
La sugerencia final de Germano al presidente es contundente: "acorten el talibanismo y empiecen a reproducir políticas de diálogo y consenso". Esto incluye hablar con Mauricio Macri y ofrecer una disculpa pública a la vicepresidenta, reconociendo su rol fundamental en el Poder Ejecutivo. En definitiva, debe primar la "sensatez política" sobre los "talibanes políticos".

