En un escenario político dominado por la polarización, surge una corriente que busca distanciarse de los extremos representados por el gobierno de Javier Milei y el kirchnerismo. Liderada por figuras como la legisladora porteña Graciela Ocaña y un bloque de gobernadores jóvenes, esta "oposición constructiva" trabaja para edificar una opción que abandone "los gritos" y se centre en construir un plan que integre a todos los argentinos.
En su diálogo con Círculo Político (Lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch), la legisladora porteña planteó: "La oposición sigue siendo constructiva y lo que está buscando es construir una alternativa que no sean los extremos y creo que ese camino lo están buscando no solamente la oposición sino lo están buscando los argentinos que en muchos casos no ha ido a votar porque no está esa alternativa presente en la elección, por eso me parece importante remarcarlo".
La legisladora porteña Graciela Ocaña. (Foto: archivo web)
Y ampliando el concepto, remarcó: "Esa Argentina de los gritos, de los extremos tiene que terminar porque cuando los extremos son los que deciden la política pública el país se torna en un rumbo que no es el adecuado para la gente y es lo que estamos viviendo. He sido muy crítica de los ajustes a los jubilados en el gobierno de los Fernández porque han actuado irresponsablemente perjudicando a millones de personas que aportaron durante muchos años y ajustándolo y castigándolo, hay que decir que con el gobierno de Milei la situación no mejoró sino que empeoro, porque cuando el gobierno vuelve a incluir la inflación en el cálculo previsional, se quedó en el bolsillo con el monto de la inflación."
Recientemente, el Congreso de la Nación ha sido protagonista de un fuerte debate al rechazar los vetos presidenciales a leyes que protegían el financiamiento de las universidades públicas y la emergencia pediátrica, particularmente en lo que afecta a instituciones como el Hospital Garrahan y el Hospital de Clínicas.
"Creo que el gobierno está agitando un fantasma, que por ahí es el deseo de algún sector minoritario de la política que ven en esa idea la salvación de su jefa que está presa por corrupta, pero en general creo que los argentinos entendemos que la democracia es el valor más importante que tenemos, y el gobierno tiene que entender que el congreso cuando sanciona una ley o rechaza un veto no es destituyente, es su función", reclamó Ocaña.
Y subrayó que "El congreso ha intentado de todas formas que el presidente Milei revise la política de restricción del gasto para la salud, en el caso del hospital Garrahan, y para la educación en el caso de las universidades públicas, que también prestan servicios tan importantes como la salud".
Ocaña
"Me parece que hay que poner la cosas en su lugar y que el gobierno en lugar de atacar a los que quieren ayudarlo, porque tenemos el kirchnerismo, pero hay otra mayoría que le ha permitido durante todo el año pasado y parte de este sacar leyes que interesaban al gobierno, y han votado en contra porque hay recursos, hay cosas que los argentinos no queremos volver para atrás y el presidente tiene que entender con el ministro de Economía también", resumió.
Frente a las acusaciones de ser un poder "destituyente", Graciela Ocaña es enfática: "El gobierno tiene que entender que el congreso cuando sanciona una ley o rechaza un veto no es destituyente, es su función". Sostiene que el presidente "no puede pretender que este congreso sea una escribanía", recordando que cuando el legislativo actuó de esa forma, los resultados fueron "muy malos para la gente".
Milei y la polarización: "Una alternativa que ya salió mal"
Un punto central de la crítica de esta nueva oposición es la estrategia del presidente Milei de explotar la confrontación con el kirchnerismo. Según Ocaña, esta es "una alternativa que ya salió mal en Argentina", una táctica que no le funcionó ni a Mauricio Macri ni a Juntos por el Cambio.
Para Ocaña es necesario "encontrar un camino en donde no discutamos más, el superávit fiscal es la regla, nadie puede vivir gastando más de lo que le ingresa, pero después de esa regla hay que discutir cómo se generan los recursos, cómo generamos un plan que integre a todos los argentinos, creo que eso es posible. Hay gobernadores que se han agrupado, Provincias Unidas, son gobernadores jóvenes, que no son parte de la tradición más político y que está presente con alternativas y con éxito en sus provincias, con políticas públicas de crecimiento".
La firme motosierra utilizada por el gobierno de Milei./
Se argumenta que, al insistir en esta polarización, el presidente, que llegó al poder con la promesa de "romper el statu quo", hoy es visto por mucha gente como "parte del statu quo". Esta percepción alimenta la necesidad de un camino diferente, uno que también buscan los muchos argentinos que no fueron a votar por no sentirse representados.
En este contexto, la agrupación de gobernadores jóvenes en el bloque "Provincias Unidas" se presenta como un actor clave. Estos líderes, ajenos a la política tradicional, están demostrando con éxito en sus provincias que es posible implementar políticas públicas orientadas al crecimiento, ofreciendo un modelo tangible para el futuro del país.