En Argentina, casi 200 niños y niñas esperan un trasplante que podría salvarles la vida, pero el sistema actual todavía presenta barreras que dificultan la donación de órganos en menores de edad. Frente a este panorama, un grupo de legisladores y familiares impulsa una iniciativa clave para visibilizar la problemática pediátrica y ampliar el universo de donantes infantiles.
Una campaña que pone a la infancia en el centro
El Senado de la Nación fue escenario del lanzamiento de la iniciativa "Hablemos de Donación Pediátrica", también conocida como "Elecciones 2025: Elegí Donar", una propuesta que busca sensibilizar y generar cambios concretos en torno a la donación infantil. La jornada fue promovida por el senador Daniel Pablo Bensusán junto al colectivo Familias en Acción, conformado por padres y madres que atravesaron, o aún atraviesan, la dura espera de un trasplante para sus hijos.
La realidad actual: cifras que duelen
Del total de más de 7000 personas en lista de espera en Argentina, 196 son menores de 17 años. Aunque durante 2024 el país alcanzó cifras récord en materia de trasplantes, la demanda pediátrica sigue insatisfecha. Para muchos niños, el tiempo apremia: algunos pasan meses internados en hospitales, recibiendo tratamientos intensivos mientras aguardan un órgano compatible. En los casos más tristes, la espera termina sin que llegue esa segunda oportunidad.
¿Qué dice la ley y qué se quiere modificar?
A diferencia de los mayores de edad —donde rige el consentimiento presunto según la Ley Justina—, en el caso de los menores la decisión depende exclusivamente de sus tutores legales. Esto significa que la voluntad de donar debe ser expresada por los padres, generalmente en momentos de extremo dolor emocional.
Por eso, el proyecto en análisis plantea un cambio estratégico: permitir que las familias puedan manifestar previamente su voluntad de donar en nombre de sus hijos, al realizar trámites comunes como renovar el DNI en el RENAPER o acudir al Correo Argentino. El objetivo es claro: evitar decisiones forzadas en contextos traumáticos y fomentar una cultura de la donación anticipada.
Testimonios que conmueven y movilizan
Durante el encuentro en el Senado, familias de todo el país compartieron sus historias: desde quienes siguen esperando un órgano para sus hijos, hasta aquellos que lo recibieron o no llegaron a tiempo. La referente Noelia Gaffuri, de Familias en Acción, fue contundente:
"Donar salva vidas. Tenemos que hablar del tema en casa, con los chicos, con amigos. La información es clave para decidir."
Por su parte, el senador Bensusán subrayó que se trata de una causa humanitaria que no admite grietas políticas, y que el compromiso es trabajar para reducir las listas de espera y dar esperanza a las familias.
Promover la donación pediátrica no solo es un acto solidario, sino una responsabilidad colectiva. Cada familia que expresa su voluntad de donar puede representar una vida más que se salva, un futuro que se reconstruye. Iniciativas como esta abren el camino para que hablar de donación deje de ser tabú y se convierta en una decisión informada y acompañada.
Porque detrás de cada niño que espera, hay una historia que merece ser contada... y una vida que puede continuar.
