Las elecciones en provincia de Buenos Aires, para muchos, es la madre de todas las batallas, esencialmente porque tienen un peso demográfico determinante, y también porque el conurbano se ha constituido en el bastión del kirchnerismo, fuerza con la que el Gobierno se propone terminar, en palabras del propio presidente Javier Milei.
Juan Germano, analista político y director de Isonomía, comenzó su análisis con la revelación saliente de las encuestas, que esperan un gran ausentismo: "Hay un gran dato. Nos estamos acostumbrando en Argentina y lamentablemente me da toda la percepción que vamos a tener que seguir acostumbrándonos, que se está transformando en términos de comportamiento en un país que pareciese que tiene voto optativo, cuando tiene voto obligatorio. Venimos en Argentina, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, que hace dos años en la elección ejecutiva votó casi 84% del padrón; hace cuatro años, en legislativas, votó el setenta y largo del padrón. Me cuesta pensar que ahora el domingo estemos en números similares, lo cual ahí es uno de los grandes signos de interrogación".
En su diálogo con Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7 Ciudadano News Radio y Twitch), indicó que "tiene que con la participación, y también la novedad de la provincia que por primera vez vota cargos provinciales escindido de los nacionales. Ahí también te da un signo de interrogación de qué puede hacer el elector, y es un lindo momento para testear el verdadero grip de los intendentes del Gran Buenos Aires".
En ese sentido, los comicios ponen a prueba "esta idea de que pueden movilizar, sostener el territorio, es interesante ver por primera vez a ellos solos sin el arrastre nacional, y finalmente si el peronismo puede sostener lo más posible el nivel de votantes históricos, y entonces sea el no peronismo el que tenga más problemas".
La territorialidad peronista
"Me parece es un lindo test de territorialidad en la provincia de Buenos Aires, un aparato histórico, que siempre al sistema le vendió su manejo del mismo del territorio. Está bueno para testear en serio porque claramente el no peronismo hace dos años sacó 50 puntos en dos fuerzas separadas, casi 25 cada uno, pero con una estructura en su momento distinta", remarcó.
Y en ese sentido, Germano dejó un detalle llamativo: "Cada provincia tiene su lógica distinta y la provincia de Buenos Aires más aún, porque finalmente no hay una lógica bonaerense. Sociológicamente no existe el bonaerense, existe el marplatense, el quilmeño, el de Lomas, el de Junín, de Azul, entonces es una lógica muy personalizada de cada una de las secciones electorales y por supuesto de los municipios".
El problema de la representación
La política en general, a escala planetaria, enfrenta un problema de legitimación de la política, y Germano lo explicó: "El mundo entero, Argentina no es la excepción, desde hace muchos años se viene estudiando la famosa distancia entre el representante y el representado, entre el político y el ciudadano".
Y esto se ve acentuado, en "los últimos 25, 30 años del mundo, con el desarrollo tecnológico cuántico que potencia esta distancia. Hace 20 años tenías un problema con el teléfono, ibas a una oficina, ahora mandas un tuit y la empresa tiene que responder al instante. El nivel de rapidez que maneja la tecnología, en nuestro día con el teléfono, para ese nivel de respuesta de la tecnología la política es lenta, es como va, se discute, va al parlamento, se vota, después se reglamenta, después se implementa. Por definición la democracia es más lenta y lo que venís viendo en todo el mundo independientemente del sistema electoral es ciudadanos desencantados".
Así se han visto cambios radicales, y el entrevistado señaló: "pos pandemia para acá, miras las elecciones en América Latina y tenes que los Estados de la derecha se fueron a la izquierda, los que estaban en la izquierda se fueron a las derecha", y en ese sentido, "con muy pocas excepciones, México, El Salvador, República Dominicana, todo el resto viene cambiando, hay un ciudadano de mundo que no está conforme. La verdad que es para estudiar qué puede hacer la dirigencia política, el sistema electoral para generar una cercanía mayor".
Sobre el particular, y ante la consulta sobre un sistema de circunscripciones nominales, sostuvo: "esto que plantean las circunscripciones nominales tienen problemas y ventajas, pero una de las grandes virtudes que se presenta es esto de cercanía, sé a quién responderle. Desde el mismo modo podemos discutir si Argentina está en capacidad o no de tener elecciones cada 2 años, donde se paraliza la economía, el Congreso, evidentemente el rubro de las democracias occidentales no viene siendo el mejor".
"Estoy convencido que las democracias occidentales necesitan reformarse, actualizarse, porque sino lo que estamos teniendo es que un mayor porcentaje del mundo vive en autocracia más que en democracia. Hay algo ahí que el mundo entero, la democracia, la actualidad necesita rever", completó.

