Los fallos que firmó Manuel García Mansilla durante su breve función en la Corte Suprema de Justicia de la Nación no serían objetados, según el análisis de un influyente abogado constitucionalista de Argentina.
Diego Armesto, explicó en el programa Sin Verso, de Ciudadano.News, que, "respecto a los fallos que firmó García Mansilla, de los que algunos hablan que fueron unos 200, ninguno podrá ser objetado".
"No hay impugnación alguna de los que firmó. Salvo el de Cristina de la recusación, pero que no tiene ningún asidero en el Código Procesal", aseguró Armesto.
Manuel García Mansilla renunció a la Corte Suprema de Justicia tras el revés que sufrió en el Senado, que rechazó su pliego.
Con esta novedad, el tribunal supremo volverá a funcionar solo con Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti.
Reflexionó que "creo que hubo un mal manejo de los tiempos políticos de ver como funciona la Corte y la política y eso corta el proceso institucional argentino".
"Lo que se hizo fue simplemente tratar de imponer dos candidatos sin haberse percatado que había que lograr el consenso para poder nombrar ministros de la Corte", indicó.
Diego Armesto señaló que "esto fue lo que condicionó la mala jugada tanto para Ariel Lijo como para Manuel García Mansilla. En el caso del primero, fue rechazado porque en realidad es un juez por el manejo que hizo de los casos de corrupción".
"Eso lo llevó a que él buscara una licencia excepcional. Esto fue, como el libro de García Márquez, el de la Crónica de una Muerte Anunciada. Esto ya se sabía como iba a terminar. Y además se buscaron todas las formas nones sanctas para poder lograr mantener al doctor García Mansilla para nombrarlo en la Corte", dijo.
Y añadió: "García Mansilla no es un hombre que viene de la política. Viene de la academia, del ejercicio libre de la profesión. Y el otro viene con un bagaje importante en cuanto al manejo de la política dentro de la estructura".
"Y en realidad nadie entiende la obstinación de los Milei respecto a Ariel Lijo. Eso es una cuestión personal del Presidente. Tal vez alguien le vendió que era un juez de la Corte Suprema de los Estados Unidos. Y compró. El tema es quién se lo vendió", sentenció.
Diego Armesto consideró que, "ahora, la Corte de tres miembros funcionará de la misma manera en que lo hizo durante el gobierno de Mauricio Macri. Lo que se complica hoy es que los fallos tienen que salir por unanimidad. En el hipotético caso de que un juez no coincida con los otros jueces, se deberá llamar a conjueces".
"Esto lo que va a hacer es ralentizar el trabajo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Si uno lee la carta de García Mansilla, él establece que hay 90 mil asuntos pendientes. Pero la política también juega en esta instancia", apuntó Diego Armesto.


