En la reunión de G20 se suscribió un documento que contó con la adhesión de Argentina, y en el mismo se adhirió a la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza. A su vez, el presidente también se refirió al tema de la pobreza, expresando que "Lo único que funciona contra la pobreza es el capitalismo de libre empresa", ratificando sus conocidas posturas en defensa acérrima del mercado.
Sobre los dichos del Presidente y el problema del hambre, Círculo Político (Lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7 y Ciudadano News Radio) dialogó con Eduardo Donza, investigador del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, quien opinó: "Son diferentes visiones dentro de la economía y de la ciencia social en general. Hay una parte que dice una cosa y en otra dice otra y lo que hay que tener en cuenta es que las diferentes teorías no son aplicables e igualmente a todos los países, puede ser que haya países exitosos que tienen una economía más abierta, más liberal, son exitosos, otros que son un fracaso, otros que son exitosos con economías más cerradas y más de defender y abroquelarse en un comercio interno".
"Lo que cada país lo que tiene que buscar es una salida que sea efectiva, pero desde mi punto de vista hay que esperar los resultados".
"En Argentina cuando se aplicaron esas medidas, o lo más parecido recientemente, en la década del 90, no fue un modelo exitoso pero tampoco podríamos decir que en otro momento va a ser exitoso. Hay que esperar los resultados", destacó.
Pero además ahondó sobre la persistencia del problema, que parece volverse crónico: "En la realidad hace más de 20 años que el nivel de pobreza en la población no baja de un 25%, y hay una cosa obvia, los argentinos no nos turnamos para ser pobres, si no que tenemos por lo menos como mínimo un 20, un 22% de núcleo duro de la pobreza. Lo que hay que tener en cuenta en países como la Argentina, es que no solo no tienen ingresos momentáneamente o que no pueden insertarse en un trabajo de integridad, sino que muchas veces van quedando fuera de las pautas sociales mínimas de convivencia".
"Se están quedando en la exclusión, siempre hablamos del excluido pero qué quiere decir la exclusión, es no poder consumir o tener que elegir bien lo que come, sino también que quedan excluidos de las pautas sociales, de sentirnos que vivimos en un país conviviendo con otras personas; el respeto, las lógicas de funcionamiento social y personal", lo que se agrava porque "nos está quedando casi una tercera generación que no vio el esfuerzo de sus padres, de sus abuelos, y cada vez van quedando más en la periferia y directamente en la exclusión", añadió Donza.
Consultado sobre qué puede surgir de la cumbre del G20 en este tema de lucha contra el hambre y la pobreza en lugares donde el capitalismo es imposible de desarrollarse, como en zonas africanas: "Ese es el gran desafío para los organismos internacionales, no solo el de este encuentro del G20 sino para todo el sistema de organizaciones. Con lo que se puede salir adelante es aumentando la producción y desarrollándose, con lo cual se pueda generar trabajo; para eso en algunos países a veces la población no está capacitada, y muchas veces tienen enfermedades propias de la pobreza. entonces los organismos multinacionales de la parte de salud tienen que estar cubriendo eso, pero sí estudiando bien y desarrollando las potencialidades que tiene cada territorio".
"En general los gobiernos hablan con optimismo de su gestión, es propio de una lógica política, que la población no decaiga en las expectativas", continuó el especialista, aseverando que "Lo fundamental de esto son las inversiones, nosotros necesitamos inversiones para presenciar la parte productiva, la parte del desarrollo y la parte de la generación de trabajo".
"Nosotros somos un país intermedio y necesitamos inversiones, no tenemos inversiones genuinas desde hace bastante tiempo, capitales que vayan a la parte productiva, y lo mismo pasa en los países que están por demás con pobreza, como los países de África".
A la vez marcó: "Hay un problema de inversión a nivel mundial. Recordemos lo que eran las estratégica de la década del 50, 70 en Argentina, se ajustaba una idea de progreso, se atraían grandes inversiones a nivel internacional. Ha cambiado la lógica de inversiones en el mundo, como los grande capitales en la década del 50, del 70 dirigían inversiones a la Argentina y toda América Latina y EE.UU, también por cuestiones geopolíticas, de ayudar a desarrollar los países para que no avancen otras ideologías".
"De algo que carecemos en Argentina que son políticas de estado que apunten a la producción y al trabajo, porque no pueden estar liberado a un gobierno que si es de derecha de izquierda. Tendría que tener un lineamiento que sea consensuados con los actores de la producción y el trabajo, incluido todos los actores hasta las organizaciones de base, porque el 30% de los trabajadores ocupados están en una economía popular", completó.

