El partido de Morón fue el escenario de una de las tragedias que más conmoción ha generado en la comunidad. Eran las 18.22 de la tarde del jueves cuando un enfrentamiento armado dejó sin vida a Guillermo Alfredo López, comandante mayor de la Gendarmería Nacional. El brutal crimen ocurrió en la esquina de Atahualpa y Villegas, mientras López se encontraba junto a su compañero, el sargento primero Leonardo Jesús Lopardo. Ambos fueron interceptados por al menos cuatro delincuentes armados, quienes bajaron de un Toyota Etios negro y atacaron al vehículo en el que se encontraban los gendarmes.
"¡Levantá la mano!": el inicio de una emboscada mortal
La escena fue escalofriante. Al llegar los delincuentes al auto estacionado en el que aguardaban los dos gendarmes, uno de ellos gritó: "¡Levantá la mano!", antes de que comenzara una ráfaga de disparos. El intento de asalto rápidamente derivó en un feroz intercambio de balas. Uno de los atacantes abrió la puerta del conductor mientras sus cómplices se colocaron al lado del acompañante. Intentaron intimidar a los gendarmes, pero estos reaccionaron disparando desde el interior del auto, en un intento desesperado por defenderse.
El cruce de disparos fue implacable. Lamentablemente, Guillermo López recibió un impacto letal en la axila que acabó con su vida en el acto. "Fue todo muy rápido. Cuando el compañero de López intentó pedir ayuda, los ladrones ya habían escapado", relataron fuentes cercanas a la investigación.
Gentileza Periodismo Móvil.
Una tragedia que sacude a las fuerzas de seguridad
El comandante mayor Guillermo Alfredo López tenía 55 años y trabajaba en la Guarnición Centinela de Retiro. Al momento del asalto, se encontraba de franco, regresando a su hogar tras cumplir con su deber. A su lado, Leonardo Jesús Lopardo, de 44 años, también gendarme, logró sobrevivir al ataque y fue quien alertó a las autoridades sobre el trágico suceso.
El episodio ha generado indignación y tristeza en toda la fuerza de la Gendarmería, cuyos miembros se encuentran de luto ante la pérdida de uno de sus comandantes. "Es una pérdida irreparable. Estamos hablando de un hombre que dedicó su vida a la seguridad de nuestro país", expresó un oficial de la Gendarmería que prefirió mantenerse en el anonimato.
La cacería de los sospechosos y las primeras pistas
Hasta el momento, los delincuentes siguen prófugos. La Policía y la Fiscalía N° 2 de Morón se encuentran en plena búsqueda de los sospechosos, revisando cámaras de seguridad y recolectando testimonios en la zona. Las autoridades confirman que los agresores huyeron rápidamente tras el tiroteo, abandonando el lugar sin llevarse nada. "No lograron robar ni el arma ni las pertenencias de las víctimas", precisaron fuentes de la investigación, quienes también confirmaron que junto al cuerpo de López se encontró una pistola Bersa calibre 380.
Este violento asalto ha puesto de nuevo en debate la seguridad en el conurbano bonaerense, una región que parece estar atrapada en una ola de violencia sin fin. Mientras tanto, la comunidad y la fuerza de Gendarmería lloran la pérdida de un hombre que falleció intentando proteger su vida y la de su compañero.