El caso generó una profunda indignación en la comunidad por la violencia y por la impunidad con la que trataron de tapar la muerte al prender fuego la vivienda. Las investigaciones a cargo del fiscal Oscar Gieco, quien este lunes ordenó la detención de la madre de la menor, su padrastro, y un amigo de este, acusados de estar implicados en el crimen.
Los detenidos: la madre y dos hombres
La madre de Aralí, identificada como Rocío Milagros Rauch, de 28 años, fue arrestada bajo la imputación de homicidio calificada por el vínculo en calidad de participación necesaria. Según las autoridades, se la acusa de omisión de cuidado, una figura que implica la supuesta falta de protección hacia su hija.
Por otro lado, el padrastro de la niña, Matías Ezequiel Simeone, de 33 años, y Cristian Hernán Varela, de 40, un amigo de Simeone, permanecen detenidos y acusados del delito de homicidio simple, en calidad de coautores.
No obstante, la Fiscalía no descarta que ambas imputaciones puedan agravarse, y se baraja la posibilidad de que el crimen sea catalogado como homicidio criminis causa, una figura que implica el asesinato con el objetivo de ocultar otro delito y lograr impunidad.
El hallazgo de Aralí en su hogar ocurrió luego de que se desatara un incendio en la habitación donde se encontraba. Sin embargo, la investigación forense que la niña ya había fallecido antes del siniestro, lo que apunta a un intento de encubrir el crimen mediante el incendio.
Desde la Fiscalía ordenaron múltiples peritajes, incluyendo estudios forenses para establecer la causa exacta de la muerte y la recolección de pruebas en el lugar de los hechos. Asimismo, los investigadores continúan en la búsqueda de testigos y llevan adelante la toma de testimonios que permitió esclarecer este trágico episodio.
La reacción en Brinkmann y el papel del fiscal Oscar Gieco
El fiscal Oscar Gieco, responsable de la causa, adoptó una postura firme en el avance de las indagaciones, y no se descarta que en los próximos días puedan surgir nuevos detalles que modifiquen la imputación de los acusados. La conmoción en Brinkmann es palpable: vecinos y allegados exigen justicia por Aralí mientras crece el malestar en la localidad.
La comunidad espera que las investigaciones arrojen luz sobre este aberrante crimen y que se logre justicia en honor a la memoria de una niña cuyo destino se vio truncado de la manera más violenta.