Se arma el rompecabezas

Triple crimen de Florencio Varela: la declaración clave que quebró el silencio tumbero

Celeste Guerrero, dueña de la "casa del horror", se quebró ante el fiscal y reconfiguró la trama narco: señaló al verdadero jefe y reveló el móvil por robo de cocaína.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

9 Octubre de 2025 - 08:24

Magalí Celeste González Guerrero "cantó" lo que sabe del triple crimen. (Foto: web)
Magalí Celeste González Guerrero "cantó" lo que sabe del triple crimen. (Foto: web)

9 Octubre de 2025 / Ciudadano News / Judiciales

La investigación por el brutal triple femicidio de Brenda del Castillo (20), Morena Verdi (20) y Lara Gutiérrez (15), cuyos cuerpos fueron hallados en una fosa cavada en el patio de una vivienda ubicada en Florencio Varela, ingresó en su fase final tras la declaración de una de las detenidas. 

Con nueve personas ya aprehendidas y el fiscal Adrián Arribas asegurando que se está "cerca del fin", el reciente testimonio rompió el hermetismo y reconfiguró el rol de los principales implicados en la sangrienta trama.

Este miércoles 8 de octubre fue un día bisagra: Magalí Celeste González Guerrero, inquilina de la "casa del horror", se quebró ante la Justicia y brindó una confesión que el fiscal consideró que "encaja muchas piezas" del rompecabezas.

La confesión que reconfigura el crimen narco

La detenida ratificó la hipótesis del móvil narco y aportó detalles clave sobre la jerarquía y la ejecución del crimen, que fue una venganza.

En ese sentido, Guerrero desmintió que Tony Janzen Valverde Victoriano, alias Pequeño J, fuera el capo de la organización. Lo ubicó en un escalafón menor y señaló a Víctor Sotacuro Lázaro (alias Duro) como el verdadero líder, indicando que Pequeño J lo llamaba "tío". De esta manera, Sotacuro, detenido en Bolivia, fue puesto en el centro de la escena.

Además, ratificó que el móvil fue el robo de 30 kilos de cocaína al Duro. Afirmó que dos de las víctimas estuvieron implicadas en la sustracción de la droga, aunque creía que Lara no tenía participación directa.

También deslizó otro dato que podría ser importante, al asegurar que "alguien" pagó un millón de dólares por concretar el triple asesinato.

En un detalle escalofriante, confesó que su pareja, Miguel Villanueva Silva, fue el autor material del asesinato de Brenda del Castillo. Según su relato, el sujeto la mató con un destornillador y luego la remató con un fierro cuando la joven intentó escapar. Además, la acusada mencionó que el atroz crimen habría sido transmitido en vivo por videollamada a un superior de la banda.

El proceso final: de la tortura a la Justicia

Los nuevos datos se suman a las autopsias que revelaron la extrema brutalidad de los ataques. Los cuerpos de las tres jóvenes fueron encontrados enterrados en una fosa del jardín de la propiedad, con signos de tortura y mutilaciones post mortem. Lara y Morena sufrieron heridas punzocortantes y golpes, mientras que Brenda fue desmembrada en un intento fallido de ocultar el crimen.

Con la causa cerca de la elevación a juicio, el arresto de Pequeño J y su mano derecha, Matías Ozorio, en Perú, sumado a la confesión de la dueña de la casa, son pasos decisivos.

La Justicia espera las extradiciones para tomarles declaración y concretar los últimos arrestos, en la búsqueda de justicia por Brenda, Morena y Lara y de desarticular por completo la red narco detrás del brutal femicidio.

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