El destino de la exfiscal Viviana Fein ha dado un giro inesperado, reactivando uno de los capítulos más controversiales de la historia judicial argentina, como sigue siendo la causa en la que se investiga la muerte del fiscal federal Alberto Nisman, ocurrida el 18 de enero de 2015.
La solicitud de su indagatoria por parte de la Cámara Federal de Comodoro Py, lejos de ser un mero trámite, pone el foco nuevamente sobre el desmanejo y la negligencia que habrían imperado en la escena del crimen.
Esta decisión judicial responde a la constante denuncia de la querella sobre la cadena de errores procesales que, desde el minuto cero, comprometió la preservación de pruebas vitales.
La resolución de la Cámara que sacude el expediente
La resolución judicial apunta directamente a las responsabilidades de Fein en su rol como fiscal a cargo de la investigación preliminar.
Testimonios recogidos en la causa, que apuntan al protocolo de actuación, fueron determinantes.
Por ejemplo, el personal de la Policía Federal que ingresó al departamento de las torres Le Parc de Puerto Madero el día del hallazgo aseguró: "Nos encontramos con una desorganización total, gente ajena a la causa moviéndose por el lugar sin control".
Esto, sumado a la tardía intervención de equipos forenses especializados y la falta de un registro fotográfico adecuado, creó un escenario donde la escena del crimen fue, para muchos, contaminada de forma irreversible.
Negligencia y pruebas comprometidas
Los jueces que impulsan la indagatoria sostienen que la exfiscal no solo toleró el ingreso de personas no autorizadas al departamento, sino que también demoró decisiones clave para el resguardo de la evidencia.
El informe pericial posterior, realizado por la Gendarmería Nacional, ya había remarcado que la alteración del lugar dificultó la reconstrucción objetiva de los hechos.
La querella, representada por la exesposa de Nisman, Sandra Arroyo Salgado, ha sido persistente en señalar que estas omisiones constituirían un "abandono de deberes de funcionario público" y una "violación al deber de custodia".
La indagatoria no busca determinar la culpabilidad de la muerte de Nisman, sino la responsabilidad de Fein en la potencial frustración de la investigación.
Este nuevo embate judicial contra la exfuncionaria marca un punto de inflexión, al concentrar el debate en los vicios de origen de la investigación.
De avanzar la imputación, se confirmaría que el factor humano y la cadena de mando jugaron un rol determinante en el resultado incierto de la causa, dejando un manto de dudas sobre la seriedad del proceso inicial.
La Justicia argentina, diez años después, busca saldar la cuenta pendiente sobre quién permitió que la verdad quedara en entredicho.


