Un detalle fundamental

Crimen de Coghlan: ¿cuál es la pista clave que complica al sospechoso?

La investigación del crimen de Coghlan sigue aportando novedades sobre la probable culpabilidad de uno de los sospechosos y ahora una pista lo compromete más.

Por Ciudadano.News

Diego Fernández Lima fue asesinado cuando tenía 16 años. (Foto: web)

Un excompañero de Diego Fernández Lima, el joven asesinado cuyo cadáver estuvo enterrado durante más de 41 años y fue descubierto días atrás en Coghlan, Buenos Aires, al ser realizada una excavación en la casa contigua a la que habitó alguna vez Gustavo Cerati, quedó más complicado en la causa por un detalle que parece incuestionable.

Es que el fiscal le pidió al juez que lo impute por encubrir y suprimir evidencias el día que aparecieron los huesos de la víctima, descubiertos por un obrero que después hizo una declaración que compromete al principal sospechoso.

La pista que compromete a un sospechoso del crimen de Coghlan

El albañil aseguró ante el fiscal del caso, Martín López Perrando, que estuvo a cargo de la demolición y excavación en la medianera de la casa de avenida Congreso 3748, donde fueron hallados los restos del adolescente que había desaparecido en 1984.

Después, indicó que recibió "exigencias" muy puntuales de parte de Cristian Graf, el principal sospechoso, y que hubo actitudes de éste que le llamaron la atención. En ese sentido declaró que le pidió específicamente no tocar un árbol existente en ese lugar.

En esta casa de Coghlan encontraron los restos óseos de Diego Fernández Lima, desparecido 41 años atrás. (Foto: web)

Según el obrero, "hay muchas cosas que no cierran. Yo tenía prohibido tocar y arrancar un arbolito que estaba en la medianera. Primero me lo pidieron de la constructora, pero el día que estaba haciendo la demarcación para la medianera es cuando sale Graf a recalcar el tema del arbolito. Estaba muy cerca de donde estaban los restos. Era imposible esquivar el arbolito porque estaba justo en la línea de la medianera". 

Por otro lado aseguró que nunca vio a Graf durante la demolición, pero apareció y rondó el patio  cuando empezaron a excavar cerca del lugar donde estaban los huesos. "Lo noté inquieto. Él daba vueltas", explicó el albañil, poniendo un manto de dudas sobre la responsabilidad de Graf en el horrendo caso.

Redactada con información de Crónica.