El mandatario de Ucrania, Volodímir Zelenski, rechazó, este martes, la retirada permanente de las fuerzas ucranianas de la región del Donbás como una opción para poner fin a la guerra que enfrenta a su país con Rusia. Las declaraciones se dan en el marco de la cumbre entre Vladímir Putin y Donald Trump, este próximo viernes, en Alaska, donde se especula un acuerdo de cesiones territoriales. Para el líder kievita, la reunión es en sí misma una "victoria personal" del titular del Kremlin.
"No nos retiraremos de Donbás", en referencia a la región que atañe a las provincias ucranianas de Donetsk y Lugansk, declaró Zelenski a la prensa, considerando, a su vez, que si este territorio terminara bajo control de Moscú sería una excusa para que Moscú lance una "futura ofensiva" contra otros sectores más al oeste de Ucrania, y allanaría el camino para incursiones a gran escala contra Jarkov, Zaporiyia y Dnipropetrovsk, aseguró el exhumorista.
Zelenski enfatizó una victoria personal de Putin por la reunión en Alaska
En este contexto, Zelenski puso como ejemplo la península ucraniana de Crimea, anexada mediante un cuestionado referéndum impulsado por Rusia en 2014. Por otro lado, sostuvo que Rusia no ha desplegado sus propias fuerzas militares en las zonas controladas por los separatistas del Donbás, sino que ha integrado a milicias locales en el Ejército ruso.
En un tono claramente molesto por no haber sido convocado a la cita en Alaska, Zelenski aseveró: "Primero, se reunirá en territorio estadounidense, lo cual considero su victoria personal", añadiendo que con este encuentro Putin se verá menos presionado en su "aislamiento internacional", dado que cualquier posible nueva sanción estadounidense será pospuesta.
